China conmemora el 88º aniversario de la resistencia de toda la nación contra la agresión japonesa (Global Times)

China conmemora el 88º aniversario de la resistencia de toda la nación contra la agresión japonesa (Global Times) Por los periodistas de GT ...

DECLARACIÓN FINAL DEL SEMINARIO, EL PROCESO BOLIVARIANO, CONSTITUCIÓN, ECONOMÍA Y POLÍTICA




Compañeras y compañeros:

Hoy podemos expresar como lo hiciera hace unos años el Comandante en Jefe Fidel Castro, lo siguiente:ninguna persona honesta puede dudar de que en Venezuela hay una verdadera revolución en marcha, y que ahí se desarrolla una excepcional lucha contra el imperialismo.

Hemos escuchado durante tres días con absoluta franqueza y seriedad los retos enormes y desafíos que libra diariamente el proceso revolucionario venezolano.
Hoy nos queda claro y existe una profunda y absoluta confianza en ustedes; sabemos que no le fallaran a los más altos ideales y sueños de Bolívar y a la esperanza de nuestros pueblos que tiene fincada en su ejemplo un futuro más promisorio, por lo cual nos sentimos tranquilos, seguros y orgullosos.

Por lo que las y los 520 asistentes, de 115 organizaciones sociales; de 11 estados de nuestra República, reunidos en la Ciudad de México del 28 al 30 de Octubre con motivo del Seminario, el proceso bolivariano, constitución, economía y política:
DECLARAMOS:
1.- Reafirmar una vez más nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y gobierno de la República Bolivariana de Venezuela en su lucha contra las fuerzas más oscuras de la oligarquía de aquel país y reiteramos nuestro más profundo rechazo a la injerencia de los Estados Unidos; convencidos estamos de que el pueblo venezolano al igual que el resto de los pueblos del mundo; tienen el derecho inalienable a la autodeterminación, a la justicia, a la paz, a la libertad.
2.- Ratificar nuestra solidaridad activa con el Compañero Presidente Hugo Chávez y el proceso de transformación de democracia participativa, bolivariana y progresista que guía. Este proceso de inspiración Bolivariana y Socialista tiene una profunda significación y plantea importantes desafíos para todas las fuerzas de izquierda, socialistas, progresistas y democráticas de este continente.
3.- Manifestar y hacer patente nuestro optimismo y confianza en que la situación de salud, del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías continuara mejorando, como producto de una nueva batalla que libra y del cual saldrá heroico, como el ave fénix que renace.
4. Denunciar la manipulación distorsionada de la realidad venezolana y el incremento de las campañas de desprestigio y subversión,  llevadas a cabo por las  transnacionales de la desinformación; con el marcado propósito de tergiversar y engañar a la opinión pública nacional e internacional favoreciendo los intereses imperialistas y sus prácticas injerencistas de la soberanía nacional.
5.- Reconocer los notables esfuerzos, determinación y visión estratégica de Petrosur, Petrocaribe, el ALBA, UNASUR, el Banco del Sur y Telesur; los cuales no existirían sin su iniciativa y empuje. No nos detenemos a resaltar los demás aportes, que son valiosos y variados, que tienen como eje su identificación con los humildes, los oprimidos y los trabajadores, y su lucha por la independencia nacional, la democracia y la justicia social. Su ejemplo hoy avanza en Sudamérica, abriéndose paso con humildad, sencillez y determinación por un mundo mejor, muestra de ello es decir con satisfacción que celebramos la constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que tendrá lugar los días 2 y 3 de diciembre próximo, en Venezuela, como expresión de profundización de unidad e integración emancipadora de nuestro continente.
6.- Confiar en las fuerzas políticas y sociales que encabeza el Presidente Chávez, quienes han triunfado de manera contundente e inequívoca en innumerables ocasiones, en todos los procesos electorales y democráticos que han tenido lugar en los últimos años en Venezuela. Seguros estamos que en Octubre del próximo año se refrendará ese compromiso con la historia y con los pueblos de Latinoamérica y el Caribe.
7. El 2015 fue el año fijado para entregar las estadísticas que muestran el logro alcanzado en el cumplimiento de lasMetas del Milenio. En esa cumbre se fijaron ocho objetivos, de los cuales, con satisfacción y reconocimiento podemos decir que en 2011, Venezuela ha cumplido con seis de ellas y realiza importantes esfuerzos en el cumplimiento de las dos restantes.
8. RECHAZAR que el gobierno de Estados Unidos bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, dentro de su mentalidad guerrerista lleve a cabo la reactivación de su IV Flota Naval y la ampliación de nuevas bases militares en la región.
9. NOS COMPROMETEMOS a divulgar y difundir en nuestros respectivas organizaciones, los resultados alcanzados en este trascendental seminario, como muestra de voluntad y compromiso de nuestro pueblo y de esta nuestra Coordinadora Mexicana de Organizaciones Sociales en Solidaridad con la Revolución Bolivariana,
Igualmente llamamos a otras organizaciones sociales, políticas, partidos, sindicatos, intelectuales, académicos, maestros, artistas, artesanos, indígenas, trabajadores y trabajadoras en favor de un mundo mejor, a que se incorporen a estas tareas en señal de apoyo, solidaridad con cualquier acción que sea necesaria por las luchas del pueblo Venezolano y de su comandante Hugo Rafael Chávez Frías.
10. FELICITAR Y AGRADECER a la Universidad Obrera de México, a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela y a la Coordinadora Mexicana de Organizaciones Sociales en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela la organización de este significativo seminario, donde nos hemos encontrado para alcanzar un mayor nivel de coordinación, fortalecimiento y compromiso con la causa de la Revolución venezolana.
¡Viva Venezuela, libre y soberana!
¡Viva la solidaridad entre los pueblos!
¡Viva Hugo Chávez!
¡Viva México!
Muchas Gracias.
México, Distrito Federal, a los 30 días del mes de octubre de 2011.

Ocupemos el futuro


Noam Chomsky*
Pronunciar una conferencia Howard Zinn es una experiencia agridulce para mí. Lamento que él no esté aquí para tomar parte y revigorizar a un movimiento que hubiera sido el sueño de su vida. En efecto, él puso buena parte de sus fundamentos.
Si los lazos y las asociaciones que se están estableciendo en estos notables eventos pueden sostenerse durante el largo y difícil periodo que les espera –la victoria nunca llega pronto–, las protestas de Ocupemos podrían representar un momento significativo en la historia estadunidense.
Nunca había visto nada como el movimiento Ocupemos, ni en tamaño ni en carácter; ni aquí ni en ninguna otra parte del mundo. Las avanzadas de Ocupemos están tratando de crear comunidades cooperativas que bien podrían ser la base para las organizaciones permanentes que se necesitarán para superar las barreras por venir y la reacción en contra que ya se está produciendo.
Que el movimiento Ocupemos no tenga precedentes es algo que parece apropiado, pues ésta es una era sin precedentes, no sólo en estos momentos sino desde los años 70.
Los años 70 fueron una época decisiva para Estados Unidos. Desde que se inició el país, éste ha tenido una sociedad en desarrollo, no siempre en el mejor sentido, pero con un avance general hacia la industrialización y la riqueza.
Aun en los periodos más sombríos, la expectativa era que el progreso habría de continuar. Apenas tengo la edad necesaria para recordar la gran depresión. Para mediados de los años 30, aunque la situación objetivamente era mucho más dura que hoy, el espíritu era bastante diferente.
Se estaba organizando un movimiento obrero militante –con el Congreso de Organizaciones Industriales (CIO) y otros– y los trabajadores organizaban huelgas con plantones, a un paso de tomar las fábricas y manejarlas ellos mismos.
Debido a las presiones populares se aprobó la legislación del nuevo trato (New Deal). La sensación que prevalecía era que saldríamos de esos tiempos difíciles.
Ahora hay una sensación de desesperanza y a veces de desesperación. Esto es algo bastante nuevo en nuestra historia. En los años 30, los trabajadores podían prever que los empleos regresarían. Ahora, los trabajadores de manufactura, con un desempleo prácticamente al mismo nivel que durante la gran depresión, saben que, de persistir las políticas actuales, esos empleos habrán desaparecido para siempre.
Ese cambio en la perspectiva estadunidense ha evolucionado desde los años 70. En un cambio de dirección, varios siglos de industrialización se convirtieron en desindustrialización. Claro, la manufactura siguió, pero en el extranjero; algo muy lucrativo para las empresas pero nocivo para la fuerza de trabajo.
La economía se centró en las finanzas. Las instituciones financieras se expandieron enormemente. Se aceleró el círculo vicioso entre finanzas y política. La riqueza se concentraba cada vez más en el sector financiero. Los políticos, enfrentados a los altos costos de las campañas, se hundieron más profundamente en los bolsillos de quienes los apoyaban con dinero.
Y, a su vez, los políticos los favorecieron con políticas favorables para Wall Street: desregulación, cambios fiscales, relajamiento de las reglas de administración corporativa, lo cual intensificó el círculo vicioso. El colapso era inevitable. En 2008, el gobierno una vez más salió al rescate de empresas de Wall Street que supuestamente eran demasiado grandes para quebrar, con dirigentes demasiado grandes para ser encarcelados.
Ahora, para la décima parte del uno por ciento de la población que más se benefició de todos estos años de codicia y engaños, todo está muy bien.
En 2005, Citigroup –que, por cierto, ha sido objeto en repetidas ocasiones de rescates del gobierno– vio al lujo como una oportunidad de crecimiento. El banco distribuyó un folleto para inversionistas que los invitaba a poner su dinero en algo llamado el índice de la plutonomía, que identificaba las acciones de las compañías que atienden al mercado de lujo.
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Líderes religiosos, principalmente de la comunidad afroestadunidense, cruzaron el domingo el puente Brooklyn con lonas y tiendas para entregarlas a los miembros del movimiento Ocupa Wall Street, acampados en el corazón económico de la ciudad de Nueva YorkFoto Mike Fleshman
El mundo está dividido en dos bloques: la plutonomía y el resto, resumió Citigroup. Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá son las plutonomías clave: las economías impulsadas por el lujo.
En cuanto a los no ricos, a veces se les llama el precariado: el proletariado que lleva una existencia precaria en la periferia de la sociedad. Esa periferia, sin embargo, se ha convertido en una proporción sustancial de la población de Estados Unidos y otros países.
Así, tenemos la plutonomía y el precariado: el uno por ciento y el 99 por ciento, como lo ve el movimiento Ocupemos. No son cifras literales pero sí es la imagen exacta.
El cambio histórico en la confianza popular en el futuro es un reflejo de tendencias que podrían ser irreversibles. Las protestas de Ocupemos son la primera reacción popular importante que podrían cambiar esa dinámica.
Me he ceñido a los asuntos internos. Pero hay dos peligrosos acontecimientos en la arena internacional que opacan todo lo demás.
Por primera vez en la historia hay amenazas reales a la sobrevivencia de la especie humana. Desde 1945 hemos tenido armas nucleares y parece un milagro que hayamos sobrevivido. Pero las políticas del gobierno de Barack Obama y sus aliados están fomentando la escalada.
La otra amenaza, claro, es la catástrofe ambiental. Por fin, prácticamente todos los países del mundo están tomando medidas para hacer algo al respecto. Pero Estados Unidos está avanzando hacia atrás.
Un sistema de propaganda, reconocido abiertamente por la comunidad empresarial, declara que el cambio climático es un engaño de los sectores liberales. ¿Por qué habríamos de ponerles atención a estos científicos?
Si continúa esta intransigencia en el país más rico y poderoso del mundo, no podremos evitar la catástrofe.
Debe hacerse algo, de una manera disciplinada y sostenida. Y pronto. No será fácil avanzar. Es inevitable que haya dificultades y fracasos. Pero a menos que el proceso que está ocurriendo aquí y en otras partes del país y de todo el mundo continúe creciendo y se convierta en una fuerza importante de la sociedad y la política, serán exiguas las posibilidades de un futuro decente.
No se pueden lanzar iniciativas significativas sin una base popular amplia y activa. Es necesario salir por todo el país y hacerle entender a la gente de qué se trata el movimiento Ocupemos; qué puede hacer cada quien y qué consecuencias tendría no hacer nada.
Organizar una base así implica educación y activismo. Educar a la gente no significa decirle en qué creer; significa aprender de ella y con ella.
Karl Marx dijo: La tarea no es solamente entender el mundo sino transformarlo. Una variante que conviene tener en cuenta es que si queremos cambiar al mundo más nos vale entenderlo. Eso no significa escuchar una plática o leer un libro, si bien eso a veces ayuda. Se aprende al participar. Se aprende de los demás. Se aprende de la gente a la que se quiere organizar. Todos tenemos que alcanzar conocimientos y experiencias para formular e implementar ideas.
El aspecto más digno de entusiasmo del movimiento Ocupemos es la construcción de vínculos que se está dando por todas partes. Si pueden mantenerse y expandirse, el movimiento Ocupemos podrá dedicarse a campañas destinadas a poner a la sociedad en una trayectoria más humana.
*(Este artículo está adaptado de una plática de Noam Chomsky en el campamento Ocupemos Boston (Occupy Boston), en la plaza Dewey, el 22 de octubre. Habló ahí como parte de la Serie de Conferencias en Memoria de Howard Zinn, celebrada por la Universidad Libre de Ocupemos Boston. Zinn fue historiador, activista y autor de A People’s History of the United States.)
(El libro más reciente de Noam Chomsky es 9-11: Was There an Alternative?
Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Massachusetts.

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