jueves, 6 de octubre de 2011

Carta del Movimiento Mexicano de Solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela

Organizaciones sociales mexicanas saludan al presidente Hugo Chávez



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Caracas, 28 de septiembre de 2011 (MPPRE).- Militantes de la Coordinadora Mexicana, de la nación azteca, en solidaridad con los movimientos revolucionarios en todo el mundo y en ocasión de la visita del canciller Nicolás Maduro a la capital mexicana, envían una carta dirigida al Presidente Hugo Chávez, donde manifiestan su más sincero deseo de solidaridad y hermandad al pueblo venezolano y su líder.

A continuación misiva enviada al Jefe de Estado Venezolano:

Querido Presidente, compañero Hugo Chávez Frías:
No hemos querido desaprovechar la oportunidad que nos ha dado la visita a nuestro país de destacadas personalidades de su gobierno, para dirigirle unas palabras con la certeza de que serán leídas por usted.
En primer lugar queremos expresarle nuestra más cálida y sincera solidaridad ante la difícil situación que recién ha debido enfrentar, y nuestro enorme gusto ante la noticia de que ha sido finalmente superada. Buen susto nos hemos llevado. Nos resulta impensable su ausencia ante los tiempos que corren, y más aún ante los que están por venir. Impensable que el ferrocarril del cambio a favor de los pueblos en América Latina se quede sin locomotora. Impensable que el muro de contención que hemos de levantar para evitar que la bestia imperial y sus virreyes nos lleven al abismo con su infinita avaricia y estupidez, se quede sin su más activo constructor. Hemos pasado en estas quince semanas de la preocupación a la alegría, y nos ocurre ahora aquello de que, valoramos más lo que tenemos, cuando hemos sentido el riesgo de perderlo.
Sabemos que el pueblo venezolano deberá enfrentar una importantísima batalla el 7 de octubre del año próximo. Y por lo mismo que decíamos antes, su desenlace es fundamental no sólo para Venezuela, sino para toda América Latina. Los movimientos y organizaciones populares de todos los países, debemos jugar un papel que no se quede en las declaraciones formales de solidaridad, sino que sea capaz de generar simpatía entre amplios sectores de nuestros pueblos a favor del proceso bolivariano. Nuestra principal arma es la verdad, que se conozca la verdad. El permanente golpeteo de los grandes medios de comunicación, y de una buena parte de la prensa escrita en contra de su gobierno (¡y de su persona!), hace indispensable impulsar un verdadero plan de contra-información, que vaya aclarando punto por punto, respondiendo golpe por golpe a los medios de comunicación.
Son muchas las cartas que el imperio tiene bajo la mesa para intentar vencer al proceso bolivariano en esa batalla, sin importar que sean abiertamente intervencionistas y violatorias de toda legalidad. Están, desde luego, las consabidas reuniones de coordinación con opositores, para dictarles las líneas a seguir y asignarles los recursos que sean necesarios para vencerlo como sea. Están los múltiples y multimillonarios juicios en tribunales internacionales a su servicio, emprendidos por las empresas transnacionales que han sido expropiadas legalmente en Venezuela, y que demandan montos descomunales como pago de indemnización: en ello asoma la posibilidad de que se juegue la carta del bloqueo que tanto daño ha hecho a la revolución cubana. Está la previsible intensificación de la campaña de los medios de comunicación en todo el mundo, para tratar de aislar a la revolución bolivariana de todos los pueblos. Y está, siempre abierta, la posibilidad de la agresión militar, directamente o a través de terceros.
No piense usted que tenemos duda acerca de cuál será la decisión del pueblo venezolano en esa batalla. Sabemos bien que la burguesía de su país, aún con todo el apoyo del gobierno norteamericano, es incapaz de hacerle frente, de articular una fuerza capaz de vencerlo. Y no sólo por la consabida falta de estatura -moral y política- de los políticos de oposición, que tienen más cola que pisarles que un dinosaurio; sino por una causa mucho más profunda, y es que su verdadero programa es el regreso al pasado: la marcha atrás a la asignación de los recursos que sean necesarios para garantizar el derecho de todos a la salud y el derecho de todos a la educación; la marcha atrás al empuje dado por su gobierno al salario y las pensiones de todos los trabajadores, a la construcción masiva de viviendas populares, al control de precios de alimentos esenciales; la marcha atrás a la nacionalización de las minas de oro, de empresas productoras de fertilizantes, de cemento, siderúrgicas; la marcha atrás al control por el Estado de los recursos petroleros, medidas estas últimas sin las cuales todo lo demás no habría sido posible. Esa oposición quiere para Venezuela lo que hoy tiene indignados a miles y miles de jóvenes y no tan jóvenes de Grecia, España, Portugal, indignación que sin duda habrá de extenderse a otros países de Europa.
La posición de la burguesía venezolana y los políticos de la oposición a su servicio es indefendible: la revolución bolivariana, encabezada por usted, ha resuelto en unos cuantos años lo que ellos fueron incapaces de resolver durante casi dos siglos de detentar el poder: el analfabetismo, el derecho a la educación, el derecho a la salud, la posibilidad de tener una vida digna. Pueden, sí, conscientes de que su verdadero programa es volver a quitarle a la población lo que ha conquistado, intentar tender una cortina de humo con denuncias incendiarias sobre los problemas que el proceso bolivariano aún no ha podido resolver. Pero no les será fácil, con todo y el abrumador -¡y grotesco!- apoyo que tienen de la televisión privada de su país. No es lo mismo engañar al pueblo en otros lugares, que hacerlo en la Venezuela actual, que en sólo los años de gobierno bolivariano ha más que duplicado la matrícula nacional de educación, pasando de menos de 5 a más de 12 millones de estudiantes; y que tan sólo a nivel universitario ha alcanzado en este breve tiempo una tasa de matriculación del 83% (en nuestro país es del 27%), ocupando en ello ya el 5° lugar mundial (el 2° en América Latina, sólo después de Cuba). Y así con todo. No es lo mismo decir, por ejemplo, que "todos tenemos derecho a la salud"; que instalar un módulo de salud al alcance de todos en cada rincón del territorio. Estamos seguros que el pueblo venezolano conoce bien la diferencia entre lo uno y lo otro, entre lo que sucedía antes de Chávez y lo que empezó a suceder desde que llegó Chávez.
Así que, aunque confiados en que la victoria será suya, compañero presidente, queremos poner nuestro grano de arena desde esta trinchera llamada México para que así sea.
Y contribuir a la vez a hacer más fuertes las iniciativas impulsadas por Venezuela, por Cuba, por Bolivia, por Ecuador, para acercar a nuestros pueblos, para tejer la unidad de los de abajo tan indispensable para cambiar la situación de América Latina.
Reciba usted un caluroso abrazo de todos nosotros. Y tenga siempre presente la enorme importancia que para todos tiene el que usted se cuide.

Coordinadora Mexicana de Organizaciones Solidarias
con la República Bolivariana de Venezuela
  

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