martes, 16 de mayo de 2017

Dossier de notas - Asesinan a Miriam Rodríguez, Mireles, Palestina, Venezuela...

Asesinan a madre de joven desaparecida y activista de San Fernando, Tamaulipas

Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez.
Carlos Manuel Juárez
mayo 11 2017 09:44
La representante del Colectivo de desaparecidos en San Fernando, Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, fue asesinada por un grupo de hombres armados la noche de este miércoles 10 de mayo.
La Comunidad Ciudadana en Búsqueda de Desaparecidos de Tamaulipas condenó la ejecución de la líder del movimiento en el valle san fernandense.
De acuerdo con el comunicado de la Comunidad, la noche de este miércoles 10 de mayo, un grupo de hombres armados acudió a la casa de Miriam Elizabeth, ubicada en el municipio San Fernando, estado de Tamaulipas, y le disparó.
La activista murió cuando era trasladada al hospital de San Fernando.
Guillermo Gutiérrez, activista en Tamaulipas, dijo en entrevista con Milenio Televisión que Miriam había sido amenazada anteriormente por presuntos criminales y que, de acuerdo con lo que ella le comentó, nunca recibió protección por parte de las autoridades.
La búsqueda de su hija
En 2012, un grupo delincuencial secuestró a Karen Alejandra Salinas Rodríguez, hija de la señora Miriam Elizabeth. Dos años después ella dio con el paradero del cuerpo de su familiar en una fosa clandestina y entregó información para la captura de los responsables.
La Comunidad pidió auxilio a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger a los activistas a favor de los derechos humanos en Tamaulipas.
El mes pasado la señora Miriam participó en la caravana Contra el Miedo en su paso por las ciudades de McAllen y Brownsville, Texas.
El gobernador del estado externó sus condolencias escribiendo un mensaje en el que expresó una “enérgica condena por el cobarde asesinato de la activista”.
Hasta el 31 de enero de 2017 habían 5 mil 558 personas desaparecidas en Tamaulipas, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Tamaulipas es el estado con mayor número de personas desaparecidas en México, seguido del Estado de México (3,351) y Jalisco (2.634).

“Me van a matar un día, de eso no tengo dudas”, confesó Miriam Rodríguez

POR LA REDACCIÓN , 12 MAYO, 2017
CIUDAD DE MEXICO (apro).- Este viernes familiares, amigos y residentes de San Fernando acudieron a la misa para despedir a la activista Miriam Elizabeth Rodríguez, quien fue asesinada el miércoles 10 en las inmediaciones de este municipio de Tamaulipas.
Fue el padre Hilario del Pozo Noyola quien ofició la misa de cuerpo presente en las capillas Cristo Rey, que se ubican en la zona centro de San Fernando, donde poco después, a las 17:00 horas, los restos de Miriam fueron trasladados al panteón San Francisco, localizado en la colonia Loma Alta.
Hace un par de semanas, Miriam Rodríguez comentó a una persona de su confianza: “Me van a matar un día, de eso no tengo dudas”.
La activista, de 50 años y quien encabezaba la búsqueda de desaparecidos en la región, era muy valiente y de carácter fuerte, refiere un conocido y, aunque aseguraba no tener miedo, siempre andaba armada.
“Sólo pido que me dejen defenderme”, decía.
A la activista le sobreviven su esposo y dos hijos, prosigue quien la conoció y que opta por no dar su nombre, de acuerdo con una reseña del portal noticioso de El Mañana.
También comenta que Miriam vivió un tiempo en Estados Unidos, pero en el año 2012, cuando desapareció su hija Alejandra, regresó a México para más tarde fundar el Colectivo Desaparecidos de San Fernando, que cuenta con unos 600 integrantes de la región.
Miriam era locataria del mercado municipal, donde vendía artículos de piel como bolsas, cintos, chalecos y ropa en general. En los últimos dos años también ocupó un empleo en la Secretaría de Salud local.
Los compañeros de la activista comentan que “Miriam logró, sola, detener y entregar a los delincuentes que secuestraron, asesinaron y sepultaron en una fosa clandestina a su hija”.
La activista platicaba que 16 personas participaron en el secuestro y muerte de su hija; de ellos mandó a la cárcel a 13, y ella personalmente detuvo a tres.
“Luchó sola con los recursos de su negocio para desafiar a esas personas del crimen organizado”, aseguran quienes conocieron a Miriam.
Pero no sólo luchó en el caso de su hija, ya que decenas de personas localizaron los restos de sus familiares desaparecidos gracias a su apoyo.
Su último movimiento lo hizo el mismo día de su muerte: acudió a la presidencia del municipio a protestar porque permitieron instalarse en la plaza principal a comerciantes foráneos.
“Nos vienen a quitar el ingreso”, reclamó.
https://scontent-atl3-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-0/p526x296/18403584_1323600424362185_3642470264118669808_n.jpg?oh=b0884b7322ec824dd72624c9356db6ea&oe=59A8D716
Mireles, exlíder de autodefensas, ya está libre; salió de la cárcel tras el pago de una fianza
Redacción Animal Político
mayo 12 2017 09:00
José Manuel Mireles, exlíder de autodefensas en Michoacán, salió este viernes de la cárcel y podrá seguir su proceso en libertad, con el pago de una fianza de 30 mil pesos, en lugar de permanecer en prisión preventiva.
Mireles estuvo encarcelado desde 2014, cuando las autoridades lo acusaron de ser presunto responsable del delito de portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada O Fuerza Aérea.
“Tengo muchas cosas pendientes”, dijo Mireles, ya libre.
Cuestionado sobre su estado de salud, mencionó: “tengo que ir a un chequeo del corazón y los problemas que traigo, porque sufrí tres preinfartos, un infarto, traigo lesiones de la columna vertebral, y traigo un poco descontrolada todavía la diabetes”.
En entrevista con Radio Fórmula, mencionó que no tiene rencores ni odio, y que está cerca de publicarse un libro que escribió en prisión.
Además del pago de la fianza, el juzgado determinó que deberá presentarse periódicamente a firmar ante el Juzgado Quinto de Distrito en el Estado de Michoacán, con sede en Uruapan. 
Otras medida es que no podrá salir del estado de Michoacán, ni del país, “así como tampoco acercarse o comunicarse con determinadas personas”. El comunicado de las autoridades judiciales no especificó quiénes son esas personas, con las que no puede hablar.
“Es de señalar que el inculpado está sujeto a proceso… aún faltan por desahogar diversas pruebas ofrecidas por sus defensores”, detallaron las autoridades sobre su caso.
Mireles encabezó a un grupo de autodefensas en zonas como Tepalcatepec, Michoacán. Civiles tomaron las armas en 2014 acusando que las autoridades no hacían lo suficiente para enfrentar al crimen organizado. A la postre ese movimiento sería desarmado por el gobierno.
“El gobierno va a querer fregárselo”: hija de Mireles

POR JOSÉ GIL OLMOS , 13 MAYO, 2017
Fuera de la cárcel, luego de tres años de reclusión, José Manuel Mireles anunció que seguirá luchando por liberar a Michoacán del yugo del crimen organizado, aunque ahora lo hará sin armas. Su hija Briana, en entrevista con Proceso, pinta un cuadro desolador de Tepalcatepec, la tierra del cirujano recién liberado, donde la vida de su padre estaría en riesgo por la amenaza permanente de las bandas criminales, pero, sobre todo, dice ella, por la animadversión que tiene el gobierno hacia el hombre que organizó las autodefensas en su estado.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El viernes 12, una vez que José Manuel Mireles Valverde salió del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 4, en Tepic, Nayarit, el exjefe de las autodefensas armadas anunció que mantendrá su lucha, pero de manera pacífica.
En declaraciones que se difundieron el mismo día de su salida, Mireles precisó que estuvo preso por decir lo que pensaba, no por hacer las cosas que decía y anunció que su lucha tendrá que continuar, pero sin armas:
“Si duré en una guerra dos años buscando justicia, yo la voy a seguir buscando toda mi vida, donde quiera que me encuentre, en el nivel que me encuentre, porque de qué nos sirve tener libertad con un mal gobierno o de qué nos sirve tener un buen gobierno que no tiene autoridad o lo que es peor, de qué nos sirve tanta autoridad sino hay justicia.”
No obstante, el exjefe de las autodefensas michoacanas precisó que ya no será por la vía armada, como lo hizo esos dos años en los cuales comandó a las autodefensas, que en su mejor momento llegaron a estar integradas por 10 mil personas armadas en las zonas de Tierra Caliente, Purépecha y Costa.
“Hay que ver la forma de que la gente despierte de manera positiva para que no haya movimientos armados. Se puede utilizar la razón”, planteó el médico de Tepalcatepec, e indicó que ya había empezado este camino pacífico dando conferencias en las universidades y que esto lo iba a hacer en la de Harvard y otras, en California, de donde lo han invitado.
Briana Mireles es la que más vio a su padre desde que fue detenido el 27 de junio de 2014, acusado de portación de armas y posesión de drogas.
En estos tres años la hija de Mireles incluso radicó un año en Sonora, para estar cerca de su padre, encarcelado primero en ese estado, y cuidar la salud del cirujano. A últimas fechas siguió visitándolo en el Cefereso de Tepic; la última vez, dos semanas antes de su liberación bajo palabra.
Familiares temen por la vida de Mireles; “es incómodo para bandas criminales”, alertan

POR JOSÉ GIL OLMOS , 11 MAYO, 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de que fue detenido, el 27 de junio de 2014 por presunta portación de armas y posesión de drogas, José Manuel Mireles saldrá de la cárcel bajo fianza pero seguirá su proceso en libertad domiciliaria, gracias a la resolución de Rubén Olvera Arreola, juez quinto de distrito con sede en Uruapan, Michoacán; sin embargo, familiares y simpatizantes temen por la vida del exdirigente de las autodefensas de Tierra Caliente.
En un mensaje difundido en redes sociales, el exalcalde de Tepalcatapec, Guillermo Valencia, pidió a los gobiernos federal y estatal tomar las medidas pertinentes en cuanto a la seguridad de Mireles, porque “la vida del doctor está en riesgo, pues es incómodo para muchos criminales.
“Hay que gente que no lo quiere. Es una amenaza para los delincuentes que controlan Tepalcatepec y, sin duda, estará en riesgo. Hay muchos intereses que ha tocado Mireles y el gobierno tiene la obligación de protegerlo”, dijo en breve entrevista.
Guillermo Valencia prevé que el doctor Mireles podría volver a jugar un papel importante en el escenario político y social. Considera que será una piedra en el zapato para el presidente Enrique Peña Nieto y un personaje incómodo para el excomisionado Alfredo Castillo.
Briana Mireles, hija del doctor, dijo que está preocupada por la seguridad de su padre por presuntas amenazas de muerte, sobre todo porque tiene la decisión de regresar a Tepalcatepec y ahí se mantienen personajes con vínculos con bandas criminales.
Durante estos tres años, Mireles estuvo en la prisión de alta seguridad en Hermosillo, Sonora y luego fue trasladado a Nayarit por razones de salud. Sus abogados interpusieron una serie de recursos legales mediante los cuales desmentían los delitos que se le imputaban, principalmente el de posesión de cocaína y mariguana, y exigían su libertad, pero no lo lograron hasta ahora.
Desde un principio Mireles se declaró “preso político” del gobierno de Peña Nieto, luego de que rechazó la orden del entonces enviado presidencial Alfredo Castillo de entregar las armas y convertirse en fuerza rural como lo hicieron los demás autodefensas de Tierra Caliente.
Durante su estancia de dos años en el penal de alta seguridad de Hermosillo, Mireles sufrió recaídas por la diabetes que padece y lesiones en la columna vertebral. Incluso hubo quejas de maltrato que se presentaron por sus abogados y familiares, así como falta de atención médica.
El año pasado Mireles fue trasladado a Nayarit por petición de sus abogados y familiares, quienes tenían que realizar un largo viaje cada mes para poder verlo en Sonora. Ya en esta última prisión, los abogados defensores alegaron que podía seguir el juicio en su domicilio, pues no representaba un peligro.
Para obtener su libertad condicional, el doctor originario de Tepalcatapec tuvo que pagar una fianza de 30 mil pesos y firmar una responsiva de no salir de Michoacán ni del país.
Asesinan a Javier Valdez, corresponsal de 'La Jornada' en Sinaloa



Redacción |  lunes, 15 may 2017 
Ciudad de México. Javier Valdez Cárdenas, corresponsal de La Jornada en Sinaloa, así como fundador y redactor del semanario estatal Riodoce, con un abundante trabajo sobre narcotráfico y violencia, fue asesinado hoy en Culiacán, informaron paramédicos de la Cruz Roja.
Al parecer Valdez Cárdenas fue interceptado por un sujeto armado que lo despojó de su camioneta y le disparó en repetidas ocasiones.
El ataque ocurrió al mediodía en la calle Rivapalacio, entre Ramón F. Iturbe y Epitacio Osuna, de la Colonia Jorge Almada, en el centro de Culiacán. El cuerpo del comunicador quedó tendido en el asfalto.
Valdez acababa de salir de la redacción de Riodoce, en la calle Francisco Villa, a cuadra y media del atentado.
De acuerdo con el diario local El Debate, al lugar de los hechos llegaron elementos de la policía para resguardar el área, así como militares y peritos de la Procuraduría General de Justicia, quienes se encargaron de levantar registros y llevar a cabo labores de campo. 
Posteriormente autoridades ordenaron el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense.
Valdez presentó a finales del año pasado su libro Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia.
Ese fue el último título de una lista de obras publicadas que incluye Huérfanos del Narco, Los Morros del Narco, Miss narco y Con una granada en la boca.
Ese último volumen  trata precisamente de “esa preocupación de mirarnos de frente, hacia adentro", dijo Valdez en una entrevista con este diario, el 2 de octubre de 2016.
"No hablamos solo de narcotráfico, una de nuestras acechanzas más feroces. Hablamos también de cómo nos acecha el gobierno. De cómo vivimos en una redacción infiltrada por el narco, al lado de algún compañero en quien no puedes confiar porque quizá sea el que pasa informes al gobierno o los delincuentes", apuntó.
"Señalamos también a los empresarios, a los dueños y ejecutivos de los medios, que priorizan el negocio, que están más preocupados por la ganancia que por contar la historia de lo que está pasando en nuestro país, o de lo que pueda pasarles a sus reporteros, a sus empleados”.
Valdez, nació en Culiacán de Rosales, Sinaloa, el 14 de abril de 1967. Estudió sociología en la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Corresponsal de La Jornada en Culiacán, Sinaloa, desde hace 18 años, fue fundador del multipremiado periódico Ríodoce, hace 14 años, publicación que sin pretenderlo se especializó en la cobertura del narcotráfico.
Valdez se inició en el periodismo a principios de los años noventa en los noticieros televisivos del Canal 3, en Culiacán.
En 1998 obtuvo el Premio Sinaloa de Periodismo por sus trabajos en la sección cultural de dicho noticiero. Ingresó en el periódico Noroeste y desde 1998 es corresponsal nacional de La Jornada.
Sus crónicas han sido publicadas en diversos medios impresos, entre ellos las revistas Proceso, Gatopardo y Emeequis.
Se especializó en investigar temas vinculados con el crimen organizado y sus lazos con en las altas esferas gubernamentales e incluso empresariales, durante más de dos décadas, lapso en el cual se convirtió en un narrador necesario sobre el tema en su estado y otros del país.
https://scontent-atl3-1.xx.fbcdn.net/v/t31.0-0/p526x296/18449365_1518954548117643_147683624772181980_o.jpg?oh=5eedaf85e212f3b08581fefc39a6c0b1&oe=5978C27B

El huracán del dinero se mueve en las 'protestas' venezolanas
Un joven porta un casco con una cámara personal de alta definición. En sus manos lleva un escudo y en su rostro un máscara antigás. Aunque protesta por la precaria situación en Venezuela, su indumentaria 'para la guerra' cuesta casi un año de salario mínimo en su país.
Desde los hechos violentos auspiciados por la derecha en 2014, que dejaron 43 víctimas, se popularizó el uso de estas cámaras, conocidas como GoPro, para registrar los disturbios y propagar en el mundo las imágenes de la 'represión' del Gobierno de Maduro en contra de los venezolanos.
Uno de estos aparatos ha sido señalado como clave en el esclarecimiento de la muerte del joven Miguel Castillo, quien portaba una GoPro que le fue quitada por uno de sus compañeros tras ser impactado por un disparo en días pasados.
En Venezuela, según un portal de ventas por Internet, una cámara personal de alta definición cuesta entre 53 y 348 dólares, que calculados a 5.200 bolívares (Bs.) por dólar, según la tasa paralela (ilegal), se encuentra entre Bs. 220.000 y dos millones de bolívares, cifra que corresponde a casi un año de sueldo mínimo.
Máscaras costosas
En la imagen vemos los ojos de un chico concentrado en lo que hace. Su rostro lo cubre una máscara antigás de doble filtro y su cabeza un casco usado para practicar deportes extremos.
Sus manos tienen guantes para faenas duras y se preparan para arrojar con un resorte una botella llena de heces dirigida al cordón de seguridad en 'La marcha de la mierda' contra el Gobierno de Nicolás Maduro.
La sumatoria de su equipo es de 124,5 dólares, que en bolívares corresponde aproximadamente a Bs. 644.500, más de tres salarios mínimos en Venezuela.
En otra foto, aparecen varios integrantes de un grupo de choque que también lanzan desechos humanos. Entre el casco y la máscara antilacrimógena de uno de ellos, hay más de un salario mínimo integral venezolano.
Repartir y repartir
El periodista venezolano Boris Castellano compartió, a través de su cuenta de Twitter, un video donde se aprecia un motorizado, cuya matrícula se encuentra tapada con papel metalizado, que reparte insumos destinados a la construcción de barricadas para impedir el tránsito de los ciudadanos.
También se observa una mujer encargada de logística que saca de una bolsa máscaras antigás, lentes y cascos, y las distribuye entre los manifestantes. Por las características de la zona, se trata de la plaza Altamira, ubicada en el municipio Chacao, cuyo alcalde ha sido captado marchando juntos a encapuchados con armas caseras.
Cascos para todos
En la cuenta de Instagram Cascos Vs. Bombas, se alienta la donación de dinero, a través de la red de financiamiento colectivo GoFundMe. Hasta ahora han recibido 22.886 dólares para la compra de equipo.
Nelly Guinand, diseñadora de modas venezolana asentada en EE.UU., está al frente de este micromecenazgo y es la encargada de enviar dinero y elementos costosos como máscaras de gas, cascos y lentes a Venezuela, reseña 'Misión Verdad'.
Según la nota de 'Misión Verdad', unas 17 organizaciones se encargan de recoger donativos para financiar las actividades desestabilizadoras en el país suramericano.
Además de estos fondos para acabar con la presidencia de Maduro, un grupo de senadores estadounidenses promueve la aprobación de una ley que pide más sanciones contra el país y el envío de 10 millones de dólares destinados a supuesta ayuda humanitaria.  


Francotirador dispara a policía en marchas opositoras en Venezuela
Opositores venezolanos prendieron fuego a varios autobuses y establecieron barricadas en una autopista en Caracas, 24 de abril de 2017.

Publicada: lunes, 15 de mayo de 2017 23:46

Un policía venezolano ha resultado herido de gravedad por un francotirador que le disparó en la cabeza durante las protestas opositoras de este lunes.
“El funcionario de Policarabobo fue gravemente herido por un disparo en la cabeza con orificio entrada y salida”, ha informado el gobernador del estado de Carabobo (centro), Francisco Ameliach, a través de su cuenta en Twitter.
Previamente, el gobernador chavista había publicado otro comentario en el cual destaca que un “francotirador” mató a un policía “con (un) disparo en la cabeza” en la autopista del este de la ciudad de Valencia, en el estado Carabobo, donde tenía lugar una protesta opositora.
Según ha explicado luego en otro tuit el gobernador de Carabobo, durante la “atención primaria” dada a policía “se reportó sin signos vitales”, luego, “sin embargo confirman que está en estado crítico luchando por su vida”.
Esos hechos violentos ocurren en el marco de manifestaciones antigubernamentales celebradas el mismo lunes en todos los estados del país desde tempranas horas en respuesta a la convocatoria del “plantón” de la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Según dirigentes opositores, la convocatoria pide a los ciudadanos protestar pacíficamente contra el “fraude” de la Asamblea Nacional Constituyente, decretado por el presidente Nicolás Maduro y en defensa de la Carta Magna. Igualmente, ha anunciado un nuevo calendario de protestas para los próximos días.
En respuesta al alegato de la derecha, Ameliach había publicado más temprano en su cuenta en Twitter, una fotografía de otro policía herido y una motocicleta en llamas de fuego, cuestionado irónicamente “¿Se le puede llamar a esto manifestación pacífica?”.
Desde hace más de un mes, la oposición protagoniza marchas violentas, saqueos a establecimientos comerciales, ataques a las fuerzas de seguridad, entre otras acciones, con el objetivo de obligar a adelantar las elecciones —Maduro no lo acepta y seguirá el calendario oficial—. Las marchas de la oposición se han saldado con decenas de muertos y heridos.
La situación en el país se agravó cuando Maduró convocó el 1 de mayo a una Asamblea Nacional Constituyente para elaborar una nueva Carta Magna a fin, según recalcó, de lograr la paz y vencer el “golpe de Estado” en su contra.
España: estercolero de la derecha venezolana
Marcos Roitman Rosenmann

Odio y rencor, acompañado de violencia, es lo que destilan las derechas española y venezolana. En una dupla que no tiene parangón, el gobierno del Partido Popular, acompañado por Ciudadanos, la cara amable de la nueva derecha española, junto con sectores del PSOE, se ha dado a la tarea de promover en territorio español las guarimbas, emergiendo una acción coordinada internacionalmente destinada a justificar una guerra civil, invasión o golpe de Estado en Venezuela. Estamos en presencia de una nueva escalada en las estrategias desestabilizadoras. La violencia se exporta a las calles de Madrid, Barcelona o Bilbao. Cortan el tráfico, agitan pancartas, persiguen a los diplomáticos, boicotean actos públicos, amenazan de muerte y promueven la violencia propia de un nazismo corriente.
En Madrid, delegaciones de los partidos Primero Justicia y Voluntad Popular tuvieron una reunión con Albert Rivera, secretario general de Ciudadanos, a la cual se sumaron miembros del Partido Popular y dirigentes del PSOE. El objetivo era coordinar la estrategia a seguir en España para desarticular la red de apoyo al gobierno de Venezuela. La reunión contó con el aval de Corina Machado, Lilian Tintori y la cúpula de la MUD. Por parte de España, Felipe González y José María Aznar estaban al tanto. La escenificación fue un acto público, en el que se fotografiaron juntos Albert Rivera y los dirigentes venezolanos Isidora Zubillaga, Lester Toledo y Gabriel San Miguel, así como el padre de Leopoldo López. Dicho acto fue el pistoletazo de salida para la acción concertada de acoso al cuerpo diplomático venezolano y el boicot de actos realizados por organismos de derechos humanos, asociaciones, sindicatos, universidades y ONG destinadas a desenmascarar el origen de la violencia continuada y la estrategia de golpe de Estado desarrollado por la derecha venezolana.
Por su parte, el gobierno del Partido Popular se comprometía a garantizar la impunidad de los grupos movilizados desde Venezuela, adiestrados en estrategia y violencia callejera. Desde el Ministerio del Interior se dieron órdenes a las delegaciones de gobierno para que las fuerzas de seguridad del Estado acudiesen tardíamente, en caso de ser requeridas por los convocantes a los actos, dando tiempo a los provocadores a realizar sus acciones. Algo inédito, ya que deberían hacerlo de oficio. Mas si los violentos carecen de permiso, amenazan de muerte, cometen atentados contra el mobiliario urbano, etcétera. Es tanto como no actuar en caso de presenciar una violación, robo o asesinato, subrayando que no tiene órdenes (sic).
De esa guisa han sido los argumentos esgrimidos por la policía el jueves 11 de mayo, para permanecer impávidos antes el ataque a una sede de la embajada de Venezuela, donde se celebrara un acto informativo del Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado. Dicho local goza de la inviolabilidad diplomática, acorde con la convención de Viena para el cuerpo diplomático.
Sin embargo, en una manifestación no autorizada de la derecha venezolana y española se permitió a los convocantes el lujo lanzar objetos, increpar a los asistentes, llamarlos asesinos, amenazarlos de muerte, agredirlos, estar a menos de dos metros de la entrada, impidiendo el paso a quienes democrática y libremente deseábamos oír a las Víctimas de las Guarimba, que previamente se habían reunido con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien oficialmente manifestó su apoyo y prometió hacer gestiones para esclarecer la verdad y hacer justicia. El acto, donde estaban el embajador y buena parte del personal diplomático, además de académicos, invitados y miembros de asociaciones civiles, sería una explicación de tres víctimas de las Guarimbas, encabezados por Desirée Cabrera, portavoz de las víctimas, cuyo bebé se encontraba en la guardería del Ministerio de Vivienda cuando los violentos asaltaron las dependencias y prendieron fuego. También participaba la madre del capitán de la Guardia Nacional Bolivariana, Ramzor Bracho Bravo, asesinado por francotiradores, cuando se aprestaba a rescatar a un compañero agredido por las Guarimbas, mientras quemaban basuras y mobiliario urbano. Por último tomó la palabra Germán Óscar Carrero, quien perdió una mano al protegerse de una bomba, mientras escoltaba ambulancias y medicinas trasladadas al depósito de CorpoSalud. En definitiva, víctimas de la violencia y sedición de la derecha venezolana.
Sin embargo, desde la calle, en Madrid, lideradas por Isidora Zubillaga, coordinadora de Voluntad Popular y mano derecha de Lilian Tintori en España, misma que se había reunido con Albert Rivera, responsable de promover las acciones, nos llamaba asesinos y desconocía el carácter de víctimas de los invitados, arengando a boicotear y agredir a los asistentes al acto. El responsable del operativo policial y los GEO, número de placa 96983, con quien mantuve esporádicas conversaciones, afirmaba que la delegación del gobierno había dado órdenes de no intervenir. Todo ello transcurría amenazando a ciudadanos españoles y extranjeros, impidiéndoles el paso al acto, dando puñetazos a los coches, cortando el tráfico y violando territorio diplomático. Mientras se escuchaban gritos de ¡Franco, Franco, Franco!, y ustedes serán nuestras víctimas.
Claro, no eran locales diplomáticos pertenecientes a las embajadas de Israel y Estados Unidos. Durante seis horas los manifestantes permanecieron sin ser molestados, garantizando la maniobra de estrangulamiento y acoso. Hoy, esta estrategia, puesta en marcha en colaboración con España, se extiende por América Latina. Lo vemos en Panamá, donde la decisión de su gobierno ha sido amenazar con expulsar a los venezolanos que protesten de forma violenta. En España se han abonado a la sedición, el apoyo a la desestabilización y la violencia, promoviendo el asesinato y alegrándose de las muertes cometidas por sus aliados, compañeros y amigos de la infamia. La conclusión es obvia: las derechas se unen en contra de la democracia.
Cómo el 15-M te cambió la vida (aunque no te lo parezca)
14/05/2017
PÚBLICO
Puede que no te lo parezca, porque en realidad, ninguna de las demandas que enumeró el movimiento 15-M ha sido satisfecha. Pero el aquel movimiento ciudadano espontáneo que hoy cumple seis años consiguió instalar un discurso y señalar unos problemas que han guiado la vida política del país desde entonces.
“No somos mercancías en manos de políticos y banqueros” fue el lema con el que miles de personas salieron a las calles para reclamar más democracia a todos los niveles. Lo cierto es que la crisis económica y su gestión por los gobiernos nacionales, la Unión Europea y autoridades económicas han dejado claro que lo seguimos siendo. Hoy, si cabe, más que en 2011.
Aquella idea coreada en las plazas fue recogida, en parte, por un nuevo movimiento político que hoy es la tercera fuerza parlamentaria del país. Podemos creció tan rápido desde su nacimiento gracias, entre otros factores, al clima instalado años antes por los llamados indignados y su lema “no nos representan”.
Fin del bipartidismo
Seis años después, el turnismo político entre PSOE y PP en el que se había instalado España desde la Transición está más en riesgo que nunca. “Cinco años después, estamos listos para gobernar”, aseguró el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, hace un año, cuando escenificó en la Puerta del Sol junto a Pablo Iglesias, el acuerdo para concurrir juntos a las últimas elecciones generales bajo la marca Unidos Podemos. “Sé que unidos podemos”, concluía el manifiesto “Democracia real ya” con el que se convocó la manifestación que dio origen a la posterior acampada en Sol.
Ambos líderes políticos han hecho suyas en numerosas ocasiones las ideas y críticas que se escuchaban y leían en las pancartas de las plazas, aunque la fórmula de la unidad electoral tuvo como resultado un millón de votos de menos. La idea de aquel “unidos podemos” hoy está presente en los escaños del Congreso, en los medios de comunicación y, por ende, insertada en la sociedad.
Ayuntamientos del cambio: de la calle a las instituciones
Los alcaldes del cambio han señalado la reducción de la deuda como una de las tareas clave para mejorar la situación financiera y el margen de maniobra de sus ayuntamientos
Las elecciones municipales y autonómicas de 2015 fueron un punto de inflexión en la vida política del país. Los ayuntamientos de varias de las grandes ciudades españolas dejaron de estar controlados por los partidos tradicionales, a los que el 15-M unificó bajo las siglas del PPSOE, y fueron ocupados por las llamadas “candidaturas ciudadanas” o de unidad popular, con concejales o, incluso, alcaldes y alcaldesas que participaron del ciclo de movilizaciones sociales que inauguró el 15-M.
“Hace años era inimaginable lo que está pasando en nuestro país. Yo como activista no sólo no lo podía imaginar sino que no pensaba que fuera posible; no concebía dentro de mi activismo que las instituciones pudieran gestionar y trabajar de otra manera", aseguraba el pasado año Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid y miembro del colectivo Juventud Sin Futuro, una de las organizaciones más activas del movimiento.
Como Maestre, decenas de diputados ─nacionales y regionales─ y concejales en ayuntamientos proceden de aquellos movimientos sociales, como si hubieran tomado en serio las críticas que el PP de entonces hacía a los indignados cuando acamparon en 2011: “Si quieren cambiar las cosas que monten un partido y se presenten a las elecciones”. Eso hicieron.
Participación ciudadana
La de una “democracia real” era otra de las reivindicaciones centrales de los indignados. Querían participar en la vida política y en las decisiones que afectaban a su día a día y a su futuro sin tener que formar parte de ninguna organización política. En algunos de los llamados ayuntamientos del cambio es la propia ciudadanía la que decide, a través de consultas ciudadanas vinculantes, cómo tiene que avanzar la ciudad en la que viven.
Desahucios: los bancos como culpables

Activistas de la PAH durante una de sus protestas

Activistas de la PAH durante una de sus protestas
El 15-M fue germen de muchos movimientos ciudadanos e impulsor de otros ya existentes pero invisibilizados. El de la lucha por el derecho a la vivienda fue uno de los temas que puso sobre la mesa y que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) logró colocar como uno de los principales problemas del país. Su portavoz, Ada Colau, llegó a gozar de tanta popularidad que hoy es alcaldesa de Barcelona.
Ideas como la estafa hipotecaria, la dación en pago o la alternativa habitacional fueron poco a poco ganando terreno en el imaginario colectivo. Muchos ciudadanos dejaron de sentirse culpables de no poder pagar la hipoteca y apuntaron a los bancos como los responsables y estafadores. Diferentes sentencias, como la de las clausulas suelo de las hipotecas, han venido a dar la razón al movimiento ciudadano que colocó el drama de los desahucios en España en primera plana de los medios nacionales e internacionales.
El PP tuvo que aprobar su “decreto antidesahucios”, para contrarrestar ILP de la plataforma, que rechazó en el Congreso. Incluso el PSOE, que durante su gobierno aprobó la llamada ley de desahucios exprés, ha cambiado su discurso y pide paralizaciones de desahucios en según qué casos.
Corrupción: “No hay pan para tanto chorizo”

Un manifestante protesta frente a la sede del PP.- JAIRO VARGAS

Un manifestante protesta frente a la sede del PP contra la corrupción.- JAIRO VARGAS
“Estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie”, decía el manifiesto de los indignados. La corrupción entró ese año en el ranking del CIS como uno de los principales problemas. Desde entonces no ha dejado de escalar hasta colocarse, en abril de este año, como la segunda mayor preocupación de los españoles, citada por casi el 45% de los encuestados.
“El no hay pan para tanto chorizo” que clamaban las pancartas se ha confirmado durante estos seis años con cada nueva trama corrupta hasta el punto de que el PP se ha convertido en el primer partido político imputado de la historia. Mariano Rajoy tendrá que comparecer como testigo por la trama Gürtel y el expresidente de la Comunidad de Madrid está en la cárcel como cabecilla de una supuesta organización criminal cuyos tentáculos llegan hasta las grandes empresas constructoras de España. Exactamente lo que denunciaba el 15-M. Pero según el CIS, el PP volvería a ganar las elecciones.
Vigilancia ciudadana

Pero no se trataba sólo de señalar a los culpables, sino también de eprseguirlos. Del 15-M nacieron iniciativas decididas a emprender procedimientos judiciales contra los corruptos. Es el caso de 15MpaRato, una plataforma ciudadana que se financió mediante crowdfunding para interponer una querella contra Rodrigo Rato por el fraude de la salida a bolsa de Bankia, la entidad financiera que tuvo que ser rescatada con dinero público. La querella fue admitida y forma parte del conocido como caso Bankia.
También fue parte activa en el escándalo de los correos de Blesa y en el de las tarjetas black de Caja Madrid. Esta entidad quebrada y rescatada fue durante años nido de escándalos y fuente de saqueo por parte de políticos de todos los colores políticos. por Por eso también fue el objetivo del Tribunal Ciudadano de Justicia, que presentó la mayor querella contra los gestores y consejeros, aunque no prosperó.
El feminismo también tomó las plazas
Otro de los grandes caballos de batalla de aquella mítica movilización fue el feminismo. Con tasas récord de asesinatos machistas en nuestro país, la causa feminista no podía quedar al margen de unas jornadas llamadas a sacudirlo todo.
Las reivindicaciones históricas del movimiento feminista también resonaron en las plazas al grito de la "la revolución será feminista o no será". En cada acampada había una comisión de feminismos en las que se incorporaban al debate público conceptos que apenas había sido tenidos o directamente ignorados. El trabajo doméstico, reproductivo y de cuidados; los vínculos entre capitalismo y patriarcado y la denuncia de los micromachismos tuvieron un lugar central en la protesta y cristalizó también el ciclo movilizador posterior, llegando a los más profundo de la llamada nueva política y, sobre todo, a los medios de comunicación.

La huelga de hambre de los presos palestinos y la bancarrota moral de Israel

Palestina en el corazón (Blog)
El 17 de abril, Día Internacional de las y los Presos Políticos Palestinos, más de 1.500 prisioneros iniciaron una huelga de hambre colectiva. Se trata de la medida más numerosa y plural llevada adelante en las cárceles de la ocupación colonial israelí en muchos años, y ha recibido la adhesión de todos los partidos políticos palestinos: nacionalistas, marxistas e islamistas.
Bajo la consigna “Libertad y Dignidad”, los presos no piden otra cosa que respetar sus derechos fundamentales establecidos en el derecho internacional. Por un lado, exigen cambios en las condiciones de reclusión: acceso a lectura y estudios universitarios, dos visitas mensuales de una hora de duración (actualmente es una sola de 45 minutos), condiciones humanas en los traslados, atención médica adecuada y liberación de enfermos terminales o discapacitados; y por otro, poner fin a las inhumanas políticas de detención: la tortura, el régimen de aislamiento prolongado, la detención ‘administrativa’ (sin juicio y por tiempo indefinido) y el traslado de los detenidos a Israel −en violación de la IV Convención de Ginebra−, lo que dificulta severamente las posibilidades de visitas familiares.
Según la organización Addamir, hay unos 6.300 presos y presas, incluyendo 500 en detención ‘administrativa’, 300 menores de edad, 61 mujeres y niñas, 13 parlamentarios y 28 periodistas. Al menos 1.000 tienen prohibido recibir visitas por “motivos de seguridad” (sobre todo los de Gaza), y entre 15 y 20 permanecen en total aislamiento. En 50 años desde la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, más de 800.000 personas han sido detenidas por Israel, lo que equivale al 40 por ciento de la población masculina palestina.
El ‘Mandela palestino’
No es la primera huelga de hambre masiva de presos palestinos; pero lo que hace especial a ésta es que su líder y vocero es Marwan Barghouti (57), dirigente y parlamentario de Fatah, preso desde hace 15 años y condenado a cinco cadenas perpetuas por su papel en la resistencia durante la segunda intifada (un juicio plagado de irregularidades, en el cual el acusado rechazó la asistencia legal y la legitimidad del tribunal del ejército de ocupación).
Barghouti es el preso más famoso y carismático dentro y fuera de las cárceles, y se lo conoce como “el Mandela palestino”. Una campaña por su libertadiniciada en 2013 −simbólicamente, desde Roben Island, la prisión sudafricana donde Mandela pasó su largo cautiverio− ha recibido el apoyo de cientos de parlamentarios y personalidades y de varios premios Nobel de la Paz. En una carta publicada en The New York Times, Barghouti explicó las razones de esta huelga de hambre y denunció las permanentes violaciones de los derechos humanos que Israel comete contra los presos y sus familias. 
“Tenía tan solo 15 años cuando fui encarcelado por primera vez. Apenas tenía 18 cuando un interrogador israelí me forzó a abrir las piernas mientras estaba desnudo en la sala de interrogatorio, para golpear mis genitales. Me desmayé del dolor, y la caída resultante dejó una cicatriz perenne en mi frente. El interrogador más tarde se burló de mí, diciendo que yo nunca procrearía, porque las personas como yo sólo engendran terroristas y asesinos”, escribió.
Barghouti acusa a Israel de mantener un sistema “inhumano de ocupación colonial y militar” y de “apartheid jurídico” que busca “romper el espíritu de los prisioneros y de la nación a la que pertenecen, infligiendo sufrimiento a sus cuerpos, separándolos de sus familias y comunidades, utilizando medidas humillantes para obligarnos al sometimiento. A pesar de semejante tratamiento, no nos rendiremos”.
La medida se extiende y crece el apoyo popular
El apoyo a la huelga de hambre continúa creciendo dentro y fuera de Palestina, y cada día más presos y prisiones se suman a la medida. Hasta ahora son siete las presas que se unieron a la protesta desde la cárcel de Hasharon. La huelga general convocada para el jueves 27 de abril en los territorios ocupados tuvo prácticamente un 100 por ciento de acatamiento, incluso en Jerusalén y en comunidades palestinas de Israel. El viernes 28, la población convocó a un ‘día de ira’, con numerosas protestas que fueron brutalmente reprimidas por las fuerzas israelíes; se reportaron decenas de manifestantes heridos o detenidos. Las protestas generalizadas y la respuesta represiva se repitieron el viernes 5 de mayo en todas las ciudades de Cisjordania. En las principales universidades y plazas palestinas se han levantado carpas de solidaridad, y grupos de familiares y estudiantes se han sumado al ayuno. Uno de los hijos de Marwan Barghouticonvocó por las redes sociales al desafío de beber agua y sal en apoyo a los presos políticos, generando respuestas individuales y colectivas en todo el mundo.
El 1º de mayo, la Federación Sindical Mundial emitió una declaración de apoyo a los presos palestinos, a la cual se unió la Confederación Sindical Internacional. El mismo día los sindicatos palestinos llamaron a unirse al movimiento BDS, boicoteando las empresas israelíes e internacionales que son cómplices de la ocupación, el colonialismo y el apartheid, y presionando a los gobiernos para que corten relaciones militares y comerciales con Israel. “Reiteramos nuestro llamado al boicot contra Histadrut, el sindicato oficial israelí, por su complicidad con las violaciones del derecho internacional y su negativa a tomar una postura clara de apoyo a los derechos del pueblo palestino”, agregaron.
Desde las prisiones de Ramle y Ramon, también enviaron mensajes a la clase trabajadora los dirigentes del FPLP en huelga de hambre Kamil Abu Hanish y Ahmad Saadat. “Hoy les llamamos (…) a redoblar su apoyo a nuestra lucha, al pueblo palestino y a los prisioneros. Les instamos a que actúen para aislar al Estado ocupante y hacerlo responsable por 70 años de crímenes contra el pueblo palestino. Les instamos a intensificar el movimiento de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado ocupante y contra corporaciones como Hewlett-Packard y G4S que lucran con el encarcelamiento, el apartheid y el colonialismo. Los movimientos (…) de los oprimidos pueden y deben participar en esta batalla en todo el mundo, como parte integral de la lucha contra el racismo, el imperialismo y el capitalismo.”, escribió Abu Hanish. Saadat también llamó a “enfrentar las fuerzas salvajes del capitalismo, la ocupación, el colonialismo y el racismo. (…) Una de las tareas comunes es defender los derechos de las personas refugiadas y migrantes, y de las clases empobrecidas, en cualquier parte del mundo”.
El jueves 4, al entrar en el 18º día de huelga de hambre, más prisioneros se sumaron a la protesta, incluyendo a líderes de primer nivel de todos los partidos palestinos: el secretario general del marxista FPLP, Ahmad Saadat y su compañero Ahed Abu Ghoulmeh; los líderes de Hamas: Abbas el-Sayyed, Ibrahim Hamed y Hasan Salameh; el líder de la Yihad Islámica Ziad Bseiso. También se participan en la huelga el líder del FDLP: Wajdi Jawdat, el líder del Partido del Pueblo (comunista) Bassam Kandakji, y los presos palestinos más antiguos: Nael Barghouthi y Karim Younes.
El compromiso de unidad se anunció en conferencias de prensa simultáneas en Gaza y Ramala, y fue recibido con manifestaciones populares masivas en ambos territorios ocupados. Ante miles de personas congregadas ante la estatua de Mandela en Ramala, Fadwa Barghouti leyó un mensaje de su esposo desde la cárcel:
“Israel no puede silenciarnos, ni aislarnos, ni rompernos. Nuestra voluntad es sólida e inquebrantable; la ocupación lo probó una y otra vez y fue incapaz de someternos o subyugarnos: continuamos rebelándonos contra nuestro cautiverio y los intentos de humillarnos (…)
Confiamos en que la fidelidad de los prisioneros a su pueblo y a su país será recibida con lealtad, y que esta batalla sea parte integrante de la batalla de nuestro pueblo por la libertad y la dignidad. Nos encontraremos pronto, en libertad.”
En el Reino Unido, estudiantes de la universidad de Manchester se unieron a la huelga de hambre. Cientos de instituciones y profesionales del Derecho de todo el mundo expresaron su solidaridad en una declaración iniciada en Estados Unidos por el National Lawyers Guild. También emitieron declaraciones de apoyo el bloque de izquierdas del Parlamento Europeo y la Asociación Parlamentaria del Mediterráneo. La organización Samidoun registró 161 acciones de apoyo a los presos palestinos entre el 14 de abril y el 7 de mayo en todo el mundo.
La receta israelí: más represión
Mientras el apoyo popular a la protesta crece en Palestina y en el mundo, las autoridades israelíes han respondido con la única arma que conocen: la violencia represiva, dentro y fuera de las cárceles. Los líderes de la protesta fueron puestos bajo total aislamiento y están siendo trasladados de una prisión a otra. A los huelguistas les han confiscado pertenencias personales (en algunas prisiones incluso la sal que ingieren con agua), les han prohibido ver las noticias o comunicarse y han suspendido las visitas, tanto familiares como legales. Por este motivo, los defensores de presos boicotearon los tribunales militares, negándose a asistir a las audiencias. Sólo integrantes del Comité Internacional de la Cruz Roja han sido autorizados, en algunas prisiones, a visitar a los presos en huelga de hambre.
A su vez, la amenaza de alimentación forzada se cierne sobre los huelguistas: el Ministerio de Salud Pública de Israel ha coordinado con la Policía y el Servicio de Prisiones el eventual traslado de presos a hospitales militares. Se busca así evitar que sean transferidos a centros públicos, donde el personal médico se ha negado a aplicar la ley de 2015 que permite la alimentación forzada (ratificada por la Corte Suprema), ya que viola el código de ética y es considerada tortura en las declaraciones de Malta y de Tokio de la Asociación Médica Internacional. Previendo estas dificultades, el gobierno israelí está considerando la posibilidad de traer médicos extranjeros para alimentar por la fuerza a los huelguistas.
El 4 de mayo un tribunal israelí accedió a la solicitud de organizaciones de derechos humanos y autorizó que los huelguistas pudieran recibir visitas de sus abogados -aunque no de las familias. Sin embargo, al día siguiente las abogadas de Addamir denunciaron que se les había prohibido visitar a los huelguistas, desconociendo la resolución judicial; sólo pudieron ver a otros presos que no están ayunando y obtener información indirecta a través de ellos. Los prisioneros confirmaron el aumento del hostigamiento y las agresiones de las autoridades penitenciarias contra los huelguistas: penosos traslados de una prisión a otra, requisas nocturnas, despojo de pertenencias y provocaciones constantes. Los huelguistas, cuya salud se deteriora aceleradamente, se encuentran recluidos en total aislamiento, sin comunicación alguna con el exterior, sin otra ropa que el uniforme penitenciario, sin ningún material de lectura, teniendo que tomar agua del grifo, y hasta se les ha prohibido hacer las oraciones diarias.
Por otro lado, varios dirigentes de la huelga denunciaron intentos divisionistas de negociar con ellos excluyendo a Marwan Barghouti, a lo cual todos se negaron categóricamente. Ahmad Saadat, el respetado secretario general del FPLP, rechazó dialogar con las autoridades y les remitió a Marwan Barghouti, líder de la huelga. Abdel Mayid Shadid, dirigente de Fatah, denunció que las autoridades del Servicio de Prisiones habrían ofrecido un acuerdo sólo a los huelguistas de las cárceles de Nafha y Ramon -que también fue rechazado por los presos.
Potencial peligroso
La cuestión de los presos y presas políticas es una de las más sensibles en Palestina −un país donde el 21% de la población ha estado o está en la cárcel. La huelga de hambre y la represión despiadada que las fuerzas sionistas están desplegando dentro y fuera de las cárceles acelera el imparable deterioro de la imagen internacional de Israel, que no tiene argumentos convincentes para justificar la tortura y el encarcelamiento masivo, los tribunales militares para niños o la detención indefinida sin juicio. Como tampoco puede justificar que la mitad de los seres humanos (más de seis millones) que viven bajo su dominio carezcan de derechos fundamentales por el simple hecho de ser palestinos/as.
La lucha de los presos también tiene un potencial político: para una población tan desgastada por la brutalidad impune de la ocupación como desesperanzada por la corrupción y las divisiones de sus dirigentes, el llamado que sale de las cárceles a la unidad por encima de sectarismos puede levantar la moral y empoderar a la gente. Un movimiento de resistencia civil masiva, creciendo de abajo hacia arriba, con un liderazgo potente como el de Marwan Barghouti, estaría en las antípodas de las estériles gestiones de Mahmoud Abbas buscando el apoyo de los gobiernos occidentales. No es difícil comprender la preocupación del desprestigiado ‘Presidente’ palestino ante el aumento de la popularidad de su rival, así como de una agitación popular que difícilmente podrá controlar.
Al entrar en el día 20º, los presos en huelga de hambre hicieron un llamado a redoblar la solidaridad y la movilización, advirtiendo que muchos de ellos están sufriendo un grave deterioro de su salud. También alertaron sobre la inminencia de una embestida feroz del régimen para quebrar la resistencia de los prisioneros, incluyendo la alimentación forzada. A su vez, representantes del gobierno israelí han declarado que no importa si algunos mueren, porque no hay lugar para tantos presos en las cárceles.
Israel ciertamente tiene un historia criminal y perverso en desactivar la resistencia palestina cuando ésta alcanza niveles significativos de unidad y movilización, como está ocurriendo con esta huelga de hambre. En junio de 2014, cuando los prisioneros estaban tomando una medida similar, y los dirigentes de Fatah y Hamas habían alcanzado un histórico acuerdo de unidad, el régimen sionista desató una brutal cacería en Cisjordania (usando como pretexto el secuestro de tres colonos); y un mes después inició el ataque más sanguinario de su historia sobre la bloqueada población de Gaza, bombardeando y destruyendo la infraestructura civil de la Franja, asesinando a 2.200 personas y dejando heridas y con lesiones permanentes a más de 11.000.
¿Qué precio tuvo que pagar Israel por la masacre de 2014? En la era de Trump, ¿alguien duda de que el régimen sionista estaría dispuesto a utilizar todo su poder letal para quebrar un liderazgo palestino fuerte y unido e impedir cualquier mínima victoria de la resistencia?
¿Hasta cuándo?
Israel pretende desacreditar al movimiento de prisioneros y a su líder acusándoles de “terroristas”. Dejando de lado que la mayoría de quienes han pasado por las cárceles jamás tomó un arma, o que cada año 700 niños palestinos son juzgados en tribunales militares por tirar piedras, quienes vivimos bajo dictaduras y conocimos los tribunales militares sabemos que la distinción entre unos presos políticos y otros es fútil. ¿Con qué autoridad se puede condenar la resistencia de un pueblo que viene soportando un régimen colonial por 69 años y una ocupación militar por 50? En una reciente entrevista con el Washington Post, la parlamentaria y ex presa palestina Jalida Yarrar afirmó: “El problema no son las acciones del pueblo ocupado, sino la ocupación misma. La gente sólo está reaccionando contra ella. Hay que conocer mejor lo que sufre el pueblo palestino a diario por falta de libertad, por los checkpoints, por las colonias, por no poder acceder a sus tierras, a su agua… ¿Qué esperan que haga un pueblo que soporta todo esto?” El propio Marwan Barghouti, quien en su momento censuró los atentados contra civiles israelíes, afirmó no obstante en su juicio que “no habrá paz ni seguridad sin el fin de la ocupación”.
Una verdad demasiado obvia, que sin embargo parece necesario recordar a los gobiernos occidentales que repiten como un mantra el dogma de la propaganda sionista para justificar décadas de atrocidades contra el pueblo palestino: “Israel tiene derecho a defenderse”. La afirmación carece de toda validez en el derecho internacional humanitario, que por el contrario establece claramente los deberes de la potencia ocupante hacia la seguridad y bienestar de la población ocupada. El primero de ellos, que toda ocupación debe ser temporal. Cincuenta años parece demasiado tiempo para seguir tolerando la impunidad de israelí. Y menos aún sus vanas justificaciones. Los presos palestinos están diciendo BASTA con la única arma que tienen: sus estómagos vacíos. 
Desde la cárcel de Hadarim: Por qué los presos palestinos estamos en huelga de hambre en las cárceles de Israel
http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/styles/adaptive/public/20170417001303359335-minihighres.jpg?itok=NGbvhS5C
22/04/2017
El pasado lunes 17 de abril dio comienzo una huelga masiva de 1.500 presos palestinos en seis cárceles israelíes para denunciar sus condiciones de encarcelamiento y exigir derechos básicos como presos políticos. En solidaridad con ellos, ha habido manifestaciones en Ramallah, Hebrón y Nablus. Rami Hamdallah, primer ministro de la Autoridad Palestina ha hecho público un comunicado en el que, tras recordar el Día del Prisionero Palestino, llama a “todo el pueblo palestino y las instituciones internacionales a mostrar su solidaridad para hacer llegar el mensaje de los presos palestinos a todo el mundo”.
Actualmente hay más de 6.500 presos palestinos en las cárceles israelíes y 1 de cada 5 palestino ha pasado por ellas según la ONG de Jerusalén Addameer, que defiende sus derechos. Entre las reivindicaciones de los presos se cuentan el acceso a un teléfono público en las cárceles para poder comunicarse con sus familiares, visitas familiares cada 2 meses, acceso a las visitas de los parientes de segundo grado, la mejora de la asistencia médica y que esta sea de acceso gratuito.
Desde 1967, 50 presos palestinos han muerto a causa de negligencias médicas en las cárceles israelíes. En algunos casos, los presos son mantenidos en cárceles secretas, aislados y sin que puedan defenderse ante los tribunales militares israelíes. El traslado de los presos detenidos en los Territorios Ocupados a Israel es una violación de la Cuarta Convención de Ginebra y así ha sido condenado por Amnistía Internacional.
Ya en 2014, 800 presos palestinos llevaron a cabo una huelga de hambre contra las detenciones administrativas que se prolongó durante 63 días hasta que las autoridades israelíes aceptaron negociar sus reivindicaciones. Ahora han nombrado a su portavoz al principal dirigente palestino encarcelado, Marwan Barghouti, miembro de la dirección de Fatah y diputado del parlamento palestino, que fue uno de los principales organizadores de la primera Intifada. Detenido y acusado de cinco asesinatos, no reconoció al tribunal militar israelí que lo juzgaba.
Hasta el momento, las autoridades israelíes se han negado a negociar con los huelguistas, los han aislado e impiden la difusión de noticias sobre su situación en las cárceles. Reproducimos un texto remitido por Marwan Barghouti al New York Times desde su celda el día del comienzo de la huelga de hambre y la extraordinaria defensa de la huelga de Gideon Levy. SP
http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/styles/large/public/free-mb.jpg?itok=8rAkbXUj
Después de pasar los últimos 15 años en una cárcel israelí, he sido tanto testigo como víctima del sistema ilegal de arrestos arbitrarios en masa y del maltrato a presos palestinos por parte del gobierno de Israel. Cuando ya no quedaban más opciones, decidí que el único camino era resistir estos abusos por medio de una huelga de hambre.
Unos 1.000 presos palestinos han decidido participar en esta protesta que comenzó el 17 de abril, conmemoración del “día de los prisioneros palestinos”. La huelga de hambre es la forma más pacífica de resistencia. Solo causa dolor a los que participan en ella y a sus seres queridos, con la esperanza de que sus estómagos vacíos y su sacrificio ayuden a que su mensaje resuene más allá de los confines de sus oscuras celdas.
Décadas de experiencia han demostrado que el inhumano sistema de ocupación colonial y militar de Israel tiene como objetivo destruir la voluntad de los presos y de la nación a la que pertenecen, infligiendo sufrimiento a sus cuerpos, separándolos de sus familias y comunidades, utilizando medidas degradantes para forzar su subyugación. A pesar de este tipo de trato, no nos rendiremos.
Israel, la potencia invasora, ha violado las leyes internacionales de varias maneras durante casi 70 años pero sigue gozando de impunidad por sus acciones. Ha cometido violaciones graves contra los Convenios de Ginebra en contra del pueblo palestino; los presos —hombres, mujeres y niños— no son la excepción.
Tenía apenas 15 años cuando caí preso por primera vez. Con solo 18 años un israelí me obligó a separar las piernas para golpearme en los genitales mientras estaba desnudo en una sala de interrogación. Me desmayé del dolor, y por esa caída llevaré para siempre una cicatriz en la frente. Después, el israelí se burló de mí y me dijo que nunca procrearía porque la gente como yo solo engendra terroristas y asesinos.
Unos años después volví a estar preso en una cárcel israelí y, mientras dirigía una huelga de hambre, nació mi primogénito. En lugar de los dulces que solemos distribuir para celebrar ese tipo de noticias, repartí sal entre los otros presos. Cuando tenía apenas 18 años, mi hijo también fue arrestado y pasó cuatro años en las cárceles israelíes.
Ahora el mayor de mis cuatro hijos es un hombre de 31 años. Sin embargo, yo sigo aquí, prosiguiendo esta lucha por la libertad junto con miles de presos, millones de palestinos y el apoyo de muchas personas alrededor del mundo. ¿Tanta es la arrogancia del invasor y opresor, y de los que lo respaldan, que hacen oídos sordos ante esta simple verdad? Nuestras cadenas se romperán antes que nosotros, porque la naturaleza humana presta atención al llamado de la libertad sin importar el coste.
El gobierno ha construido casi todas sus cárceles dentro de Israel en lugar de en los Territorios Ocupados. Así, ha encarcelado ilegal y violentamente a civiles palestinos, y esta situación se utiliza para restringir las visitas familiares e infligir sufrimiento a los presos por medio de largos trayectos en condiciones atroces.
Convirtieron los derechos básicos que deberían garantizar las leyes internacionales en privilegios que sus servicios carcelarios deciden otorgarnos o quitarnos, incluidos algunos que se han ganado dolorosamente por medio de huelgas de hambre.
Los presos y detenidos palestinos han sufrido torturas, tratos inhumanos y degradantes y negligencia médica. Algunos fueron asesinados mientras se encontraban detenidos. Según los últimos datos de la Asociación de Presos Palestinos, desde 1967 han muerto cerca de 200 prisioneros por este tipo de acciones. Los palestinos y sus familias siguen siendo el blanco principal de la política israelí de imposición de castigos colectivos.
Con nuestra huelga de hambre, buscamos terminar con estos abusos. Según el grupo de derechos humanos Addameer, en las últimas cinco décadas, Israel ha encarcelado o detenido a más de 800.000 palestinos, el equivalente al 40 por ciento de la población masculina de los territorios de Palestina. En la actualidad, casi 6.500 siguen en prisión, entre los cuales hay algunos que cuentan con la funesta distinción de contar con los récords mundiales de años de encarcelamiento como presos políticos. Difícilmente hay una familia en Palestina que no haya tenido que vivir el sufrimiento que provoca el encarcelamiento de uno o varios de sus miembros.
¿Cómo se explica esta increíble situación? Israel ha establecido un régimen legal dual, una forma de apartheid judicial que otorga impunidad virtual a los israelíes que cometen crímenes contra de palestinos, mientras que criminaliza la presencia y resistencia palestina. Los tribunales de Israel son una farsa de justicia, instrumentos evidentes de la ocupación militar y colonial. Según el Departamento de Estado de EE UU, la tasa de condenas para los palestinos juzgados en tribunales militares es de casi el 90 por ciento.
Entre los cientos de miles de palestinos que Israel mantiene cautivos se encuentran niños, mujeres, parlamentarios, activistas, periodistas, defensores de los derechos humanos, académicos, figuras políticas, militantes, transeúntes y familiares de prisioneros. Y todo con un solo objetivo: sepultar las aspiraciones legítimas de toda una nación.
Sin embargo, en vez de que eso suceda, las cárceles israelíes se han convertido en la cuna de un movimiento permanente a favor de la autodeterminación palestina. Esta huelga de hambre demostrará una vez más que el movimiento de los presos es la brújula que guía nuestra lucha, la lucha por la Libertad y la Dignidad, el nombre que hemos escogido para este nuevo paso en nuestro largo camino hacia la libertad.
Israel ha intentado etiquetarnos como terroristas para legitimar sus violaciones, entre las que hay arrestos arbitrarios en masa, torturas, medidas punitivas y restricciones severas. Como parte de la estrategia de Israel para socavar la lucha palestina por la libertad, un tribunal me sentenció a cinco cadenas perpetuas y 40 años de cárcel en un juicio político y mediático que denunciaron los observadores internacionales.
Israel no es la primera potencia colonial o invasora que recurre a ese tipo de medidas. Cada movimiento de liberación nacional de la historia enfrentó prácticas similares. Por este motivo hay tanta gente que ha luchado a nuestro lado en contra de la opresión, el colonialismo y el apartheid. En 2013, desde la celda donde estuvo preso Nelson Mandela en Robben Island, uno de los patriarcas de la lucha contra el antiapartheid  en Sudáfrica, Ahmed Kathrada, y mi esposa, Fadwa, inauguraron la campaña internacional por la liberación de Marwan Barghouti y los presos políticos palestinos, que ha recogido el apoyo de ocho ganadores del Premio Nobel de la Paz, 120 gobiernos y cientos de líderes, parlamentarios, artistas y académicos en todo el mundo.
Su solidaridad expone el fracaso político y moral de Israel. Un opresor no concede derechos. La libertad y la dignidad son derechos universales inherentes a los seres humanos, y los deben disfrutar cada nación y todos y cada uno de los seres humanos. Los palestinos no serán la excepción. Solo con el fin de la ocupación se terminará esta injusticia y nacerá la paz.

La protesta social más justificada hoy en Israel
Gideon Levy
La protesta social más justificada que pueda existir no le preocupa a nadie. Se ha lanzado una campaña despreciable de incitación contra ella, orquestada por el gobierno con la cooperación instintiva de los medios de comunicación a su servicio. La protesta social más justificada en Israel es presentada como un peligro y amenaza para su seguridad.
La protesta social más justificada, valiente y seria en Israel hoy en día es la huelga de hambre de cientos de prisioneros palestinos, que dura ya una larga semana este domingo. Las personas con conciencia deberían unirse a la huelga, o al menos protestar en su apoyo. En cambio, los jóvenes de la Unión Nacional, encienden barbacoas frente a las ventanas de la prisión de Ofer para atormentar a los hambrientos huelguistas.
Es un comportamiento despreciable en los márgenes sádicos de la derecha. Nadie protestó contra semejante espectáculo degradante.
La protesta social más justificada en Israel no es presentada como tal en absoluto. Por el contrario, todos los participantes son calificados de asesinos abominables. ¿Son todos los presos judíos asesinos “abominables”, también? Pero el discurso público en Israel abomina de dudas morales cuando se trata de palestinos. Y los presos políticos son presentados como asesinos y nadie habla de los objetivos de su lucha, que es deslegitimada sin contemplaciones por la trituradora de los analistas militares, al dictado del servicio de seguridad Shin Bet.
Fíjese en las explicaciones que fuerzan en nuestras gargantas: se trata de una lucha interna palestina en beneficio de Marwan Barghouti. Es Barghouti contra el presidente palestino, Mahmoud Abbas – toda la cháchara propagandística del establishment de seguridad, destinada a ocultar los objetivos de la huelga. ¿Y nadie se pregunta si es posible que el objetivo de una huelga de hambre de más de mil personas, con todo el sufrimiento implicado, sea avanzar la carrera de un preso que cumple cuatro sentencias de cárcel a perpetuidad? ¿Alguien puede tomarselo en serio? ¿Alguien sabe siquiera lo que significa una huelga de hambre? ¿No hay ninguna posibilidad de que estas personas valientes, que están dispuestos a sacrificar su bienestar e incluso sus vidas, lo hagan por causas justas?
Sus causas son incomparablemente justas. No hay ni siquiera una reivindicación que sea extremista. No quieren más que un trato humano. Quieren teléfonos públicos, como tienen los criminales judíos de la peor calaña, y ampliar el horario de visitas de sus familias. Quieren poder ser fotografiados de vez en cuando con sus seres queridos y recibir atención médica adecuada. Los que van a tener que pasar la mayor parte de su vida en la cárcel quieren poder estudiar. Y, por supuesto, quieren que se ponga fin a la detención administrativa. En pocas palabras, quieren un poco más de justicia. Estas son reivindicaciones sociales, no políticas.
Lean la historia de las huelgas de hambre. Casi todas ellas han sido justas y admirables. Comenzando con las huelgas de hambre de los esclavos negros en los barcos británicos en el siglo XVIII, pasando por la gran huelga de hambre de los presos del IRA en Irlanda y la huelga de hambre de los estudiantes chinos en Tiananmen. Mahatma Gandhi, Andrei Sakharov, Abie Nathan. Son modelos a seguir. Y ahora Marwan Barghouti, que según dice el periódico Yedioth Ahronoth incita a la gente. ¿Pero los incita para qué? ¿para recibir libros en la cárcel? ¿Para que instalen un teléfono público?
Hay asesinos entre ellos - la minoría, por cierto - y también tienen derechos. Algunos están en la cárcel por su actividad política. Algunos no han sido juzgados. Unos pocos han sido detenidos recientemente por sus supuestas intenciones. Y todos ellos son parte de una lucha nacional por la libertad. Lo que debería ser admirable, incluso para los israelíes. Han sido condenados a duras penas, carentes de toda proporcionalidad y, por supuesto, sin un juicio justo. Las condiciones de su encarcelamiento también son una muestra vergonzosa de apartheid si se compara con las de los prisioneros judíos.
Ahora están luchando por sus derechos básicos. Su lucha merece apoyo. Hay que oponerse a la campaña de incitación contra ellos. Los objetivos de su huelga están mucho más justificados que la campaña de incitación del ministro de Seguridad Pública Gilad Erdan y son más morales que la demagogia del dirigente de Yesh Atid, Yair Lapid.
Manifiesto de solidaridad con los presos políticos palestinos en huelga de hambre en las cárceles israelíes con ocasión de la conmemoración de la Nakba
Con ocasión de la conmemoración de la Nakba el próximo 15 de mayo y en recuerdo de la catástrofe que sufrieron los palestinos la expulsión de 800.000 personas de sus hogares en 1948 con el establecimiento del Estado de Israel, las organizaciones abajo firmantes desean manifestar su solidaridad con el pueblo palestino y muy particularmente con los prisioneros políticos palestinos en huelga de hambre en las cárceles israelíes desde el pasado 17 de abril, Día Nacional del preso político palestino. Más de mil seiscientos presos políticos palestinos están en huelga de hambre en este momento en una acción sin precedentes como protesta por las condiciones infrahumanas en las que viven. Ante las humillaciones, torturas, carencia de atención sanitaria, alimentaria y educativa, los presos políticos palestinos, como en ocasiones anteriores, han tomado la firme determinación de realizar una huelga de hambre hasta que sus justas peticiones sean atendidas. Después de tres semanas de esta terrible huelga de hambre en condiciones extremas, la respuesta de las autoridades israelíes no ha sido sino el aumento de medidas represoras, disciplinarias, el aislamiento de los presos, la prohibición de acceso a sus abogados, la supresión de las visitas de las familias y la dispersión de los huelguistas en otras prisiones. Dada la gravedad de la situación, las organizaciones firmantes condenan y denuncian las violaciones de los derechos humanos que se están produciendo con estos presos y expresan su preocupación por su situación. Instan al Gobierno israelí a que cumpla las normas prescritas por el derecho internacional humanitario y exigen que se levanten las restricciones a las comunicaciones y visitas de sus familiares y sus abogados, el acceso a la atención médica, a material educativo, etc. Por otra parte, las organizaciones firmantes requieren al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España que manifieste su preocupación por la gravísima violación de los derechos humanos que se está produciendo en relación a los presos políticos palestinos y del derecho humanitario internacional (cuarto protocolo de la Convención de Ginebra) por parte del Estado Israel. Las organizaciones firmantes convocan a la sociedad civil a manifestar su solidaridad con los presos políticos palestinos y sus reivindicaciones así como en defensa de los derechos humanos llevando a cabo ayunos en una carpa instalada a tal efecto frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid (Plazo de la Provincia, 1) del 10 al 20 de mayo. De la misma manera llaman a concentrarse en el mismo lugar el próximo 15 de mayo a las 12 horas en conmemoración de la Nakba palestina, fecha desde la que el Estado de Israel ha ignorado de manera sistemática todas las resoluciones internacionales continuando con la construcción de asentamientos ilegales, el muro de separación ilegal y la clara violación de los derechos elementales del pueblo palestino.
Organizaciones firmantes: Palestina Toma la Calle, Asociación de la Comunidad Hispano-Palestina Jerusalén, RESCOP (Red Solidaria contra la Ocupación en Palestina), Comisiones Obreras, Unión General de Trabajadores, Izquierda Unida, Podemos, CGT.
Primera muerte en la Huelga de la Dignidad y la Libertad
Apenas 12 días antes del aniversario de la Nakba, de la Catástrofe, de la matanza y expulsión del pueblo palestino por los grupos armados terroristas de Israel, los que formaron el llamado ejército de Israel, al día siguiente de quedarse con más de la mitad de la tierra de Palestina en 1948, apenas 12 días antes del aniversario el sionismo ha matado a Mazen al Mograbi, prisionero que estaba en libertad y se unió a sus compañeros en la huelga de hambre por la Dignidad y la Libertad, por Palestina.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
Las declaraciones del ministro del interior sionista y otros advertían de la intención del régimen que se situa al margen del Derecho Internacional, del régimen que es la excrecencia que tras la Segunda Guerra Mundial, con la creación de la ONU, se dijo que se ponían las bases para que no volviese a reproducirse, que se ponían las bases para que no pudiese desarrollarse otra vez el monstruo, para que excrecencias como esa no pudiésen hacernos volver al camino de la guerra. Pero hubo quienes mientras firmaban el documento maniobraban para retener a Palestina como base de su dominación en Oriente Medio, y así dieron cauce al sionismo, envuelto en mitología, en religión y propaganda de una tierra para un pueblo que no existía. Por detrás empujaban los intereses neocoloniales del mundo financiero sionista.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
¿Cómo estarán hoy las calles de Jerusalén, de las ciudades y pueblos de Cisjordania, de su Ramalla, de Gaza?. La huelga de hambre de los prisioneros y prisioneras de Palestina continúa en su decimo octavo día. Ayer se sumaron otros 53, todos los días aumenta la cifra de los 1500 que comenzaron. Fuera de las cárceles sionistas, donde se practica la tortura aprobada por ley por los administradores fascistas del ente, también va creciendo el número de huelguistas. Las televisiones, las emisoras de radio, los periodicos, por lo menos en España, son un muro como el que construye la empresa sionista con la premeditación y alevosía de los gobiernos que se comprometieron a poner las bases para la paz, el muro de ormigón en torno a los pueblos y ciudades palestinas; sus intoxicadores no dejan saber nada de lo que ocurre para mentir al unísono y hacer verdades de sus mentiras repetidas.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
Mazen era un prisionero liberado, que había salido de la prisión sionista en tan malas condiciones de salud y con tanta fortaleza ética que no podía sino sumarse a la huelga de hambre por la Dignidad y la Libertad. Su ejemplo, su martirio, como dicen palestinos y palestinas, da nuevas fuerzas a la razón de la lucha por los Derechos Humanos y la Libertad de Palestina a los 70 años de la Nakba. La nueva generación, los y las jóvenes disponen de una fuerza renovada que ni Trump ni Abbas pueden hacer desaparecer con sus reuniones y documentos acordados, los secretos y los públicos, mientras alcanzamos los 70 años de segregación racial, apartheid, millones de refugiados, empobrecimiento extremo que el pueblo palestino, generación tras generación siempre en lucha, ha tratado de evitar, y huelgas de hambre como la actual, hasta la muerte.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
Numerosos prisioneros y prisioneras que sufren diversas enfermedades han tenido ya agravamientos que les pueden llevar a la muerte, como a Mazen. Tan sólo salvarán su vida si la movilización general en el mundo, que en Palestina no ha parado desde el día 17 de Abril, la denuncia y la presión a los gobiernos y los organismos internacionales ponen freno al sionismo y le obligan a cumplir con el Derecho Internacional, base esencial para el establecimiento de la paz. Hay que romper el muro que son los medios informativos deformantes para que puedan activarse las conciencias. Hace falta la atmósfera bajo la que el sionismo se vea como la ideología y la práctica que es, la que condenó la ONU en su resolución 3379, que se dice lo siguiente: “el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial”.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
De puertas adentro los asesinos también tiemblan por más que voceen los gerifaltes del régimen contra la huelga de los prisioneros y prisioneras. Sus intentos de romper la huelga organizando maniobras de desgaste mediante el robo de pertenecias, asaltos a las celdas en altas horas de la noche, sustracción del agua y la sal que toman los prisioneros y prisioneras, torturas, cambios diarios de muchos de ellos de prisión para agotar sus pocas fuerzas, o hacer de “poli bueno” dejando pequeñas concesiones para algunos y algunas, ponen de relieve su inquietud. A ello suman la represión de las manifestaciones con fuego real y todas las bombas de gas. La batalla les altera. El silencio con el que ataca esa parte de su ejército, los medios informativos, intoxicadores y deformantes, son otra muestra más de su malestar ante la voz unida de Palestina y la solidaridad.
El sionismo ha matado a Mazen al Mograbi.
Las fuerzas de ocupación sionistas han distribuido a las agencias de viaje la prohibición de llevar turistas a Belén, en Cisjordania, donde además el 15 de Mayo, aniversario de la Nakba, prohiben la entrada a toda Cisjordania, obligando a presentar solicitudes de los visitantes para así controlar e impedir el paso a quienes puedan ser solidarios con la causa de Palestina en fecha tan señalada. En las redes sociales también se batalla multiplicando los llamamientos y las razones, los títulos que se generalizan son “Huelga por la Dignidad”; “Agua y Sal”; “Apoyo a los Prisioneros y Prisioneras”; y, “Prisioneros de la Libertad”.
Mazen ha muerto por la Dignidad y la Libertad de Palestina, que es también nuestra. La solidaridad le dará larga vida.
Ramón Pedregal Casanova, sus dos útimos libros “Gaza, 51 días” y “Palestina. Crónicas de vida y Resistencia” pueden bajarse de internet. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE.

No hay comentarios:

Publicar un comentario