jueves, 14 de agosto de 2014

Mensaje de apertura del foro en solidaridad con Palestina, por estudiantes y profesor de la UNAM:




Señor embajador de Palestina en México, sea bienvenido a la UNAM, la máxima casa de estudios de nuestro país. Nos sentimos honrados por su visita, y queremos que sepa que son usted y su pueblo, un verdadero símbolo de dignidad y resistencia.

En este momento, toda la furia y toda la saña de los paises imperialistas está siendo descargada sobre un pequeño pueblo, acorralado, acosado, encarcelado y asesinado. Es el genocida Israel, pero también sus aliados internacionales, con Estados Unidos a la cabeza, los responsables de la atrocidad que se está cometiedo contra Palestina.

Una aberración histórica, de la que nadie puede permanecer indiferente. No sólo por humanismo y sentido elemental de solidaridad, frente a una injusticia innegable, sino además, porque todos tenemos la responsabilidad de detener a los que se sienten dueños del mundo, de sus recursos y de sus pueblos; detener a los que se sienten dueños de nuestros ríos, de nuestros cielos, de nuestra alma.

La ofensiva es contra Palestina, pero debemos se conscientes de que enfrentamos, a su vez, una ofensiva histórica más general. En medio de una de las crisis más profundas que haya enfrentado el capitalismo global, los grandes capitales y los países imperialistas están atacando con toda su furia, arrebatando todo cuanto pueden, acumulando para ellos, despojando y empobreciendo a los pueblos, incluyendo, incluso, a los habitantes de sus propios países.

Palestina nos debe unir, para detener de una vez esta masacre, y para decir fuerte y claro a los dueños del capital que no permitiremos más atropellos, genocidios y ocupación ilegal e ilegítima de nuestros territorios.

México sabe bien de lo que son capaces los países imperialistas para saciar su voracidad. Estados Unidos nos ha sometido durante décadas, utiliza nuestros recursos naturales como si fueran suyos, y a nuestra fuerza de trabajo como si fueran desechables; se apoderaron de la mitad de nuestro territorio nacional, y como si no bastara, hoy se apresuran a apoderse de nuestros recursos energéticos, que el gobierno les está ofreciendo en bandeja de plata tras la reciente reforma energética.

Señor embajador:

En la UNAM apoyamos la causa palestina. La apoyamos porque es una causa justa. Porque a pesar de los recurrentes intentos por privatizar esta Universidad, no lo han conseguido, y aquí, afortunadamente y gracias a la lucha de muchas generaciones de estudiantes, se siguen recibiendo a los hijos de los trabajadores, y se siguen apoyando a los pueblos en resistencia, a los movimientos sociales, que están llamados a transformar este país y el mundo, para que masacres como la que hoy sufrimos en Palestina no vuelvan a cometerse jamás.

Desde aquí, queremos expresar nuestro gran respeto y admiración al pueblo y al gobierno de Venezuela, que ha enviado toneladas de ayuda en alimentos y medicinas al pueblo palestino; al pueblo y gobierno de Ecuador, que ha reconocido a Palestina como Estado, y ha abierto una embajada del país sudamericano en Ramalá; a Chile, que en repudio a la irracional ofensiva, ha retirado a su embajador en Israel; a Uruguay, que ha roto relaciones diplomáticas con el país invasor; a Brasil, que hizo un llamado internacional a detener la masacre. Todo nuestro reconocimiento y admiración a nuestros hermanos latinoamericanos, que han actuado con firmeza frente a esta situación.

Por último, le exigimos al gobierno de Peña Nieto actuar en consecuencia, y romper inmediatamente relaciones diplomáticas con Israel. Le exigimos como universitarios y como ciudadanos mexicanos dejar de ser cómplice de la masacre, dejar de apoyar y ser apéndice del imperio estadounidense. Dejar de estar agachado y sumiso, frente a las atrocidades que estamos presenciando en Palestina.

Desde la UNAM decimos:
Alto al genocidio.
Hermanos palestinos, reciban nuestro sincero abrazo solidario.
¡No están solos!
¡Viva Palestina Libre!

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