domingo, 16 de diciembre de 2012

Rita Emilia Nery difunde en las redes sociales su testimonio de los hechos

Ayúdame con esta perra, gritaba un policía que la detuvo


Emir Olivares Alonso


Periódico La Jornada
Miércoles 12 de diciembre de 2012, p. 15




El primero de diciembre pasado, Rita Emilia Nery Moctezuma se encontraba en el Centro Histórico junto con una amiga. Esperaban a otro compañero cuando se desató la trifulca entre algunos manifestantes y los granaderos.

La chica hoy se encuentra detenida en el penal femenil de Santa Martha Acatitla, acusada del delito de ataques a la paz pública. Desde ese lugar se declara inocente de los cargos que se le imputan.

En un testimonio escrito, que se difundió en redes sociales, la joven egresada de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional Autónoma de México relata la manera cómo fue detenida y los tratos que ha sufrido desde su reclusión.

El día de los hechos se encontraba junto con Ana Lilia Yépez Casino (también detenida y que fue liberada el lunes siguiente por falta de elementos en su contra), en espera del novio de la segunda, Obed (Palagot, quien está preso en el Reclusorio Norte). Fue en ese momento cuando escucharon un ajetreo y por curiosidad fuimos a ver. Al llegar al punto nos dimos cuenta que la manifestación era porque un grupo de granaderos tenían un chico y una chica. Nosotros nos quedamos en el lugar hasta que vimos que los soltaran.

Cuando la gente comenzó a dispersarse –relata— ella y sus compañeros decidieron moverse a otro lado. Caminaron por un tiempo y observaron varios camiones de uniformados. Fue justo en ese momento cuando los granaderos rompieron filas y comenzó la detención de personas sobre Eje Central.

“Recuerdo que pasó un camarógrafo a un costado gritando: ‘váyanse, váyanse o los van a agarrar”. Por miedo a que me fueran a pegar (los granaderos), también corrí, pero uno, con chaleco amarillo, me tacleó y le dijo a otro ayúdame con esta perra. Este último me tomó por el brazo izquierdo y me lo colocó en la espalda de manera ruda, al mismo tiempo puso su brazo derecho sobre mi cuello. Me llevó hasta la esquina de una calle y me dejó con una policía, la cual me alzó más el brazo y me dijo que ni se me ocurriera moverme, ella me sometió de la misma manera que su compañero.”

En su testimonio, la joven afirma que le jalaron el cabello e incluso un uniformado se paró frente a ella y con tono intimidante inquirió: ¿Es otra vándala?, a lo que la mujer policía respondió afirmativamente. El granadero agregó: Llévala para allá para darle en su madre.

Relata que la llevaron hasta un camión azul con rejillas en las ventajas. Antes de llegar al camión vi como un grupo de policías agredían al novio de mi amiga en la puerta de una patrulla.

A empujones la obligaron a subir a ese vehículo, al mismo tiempo aventaron a su lado a Ana Lilia y sobre ella a Obed. Nos gritaban no levantáramos las caras, que ahora si nos había cargado la...

En la agencia 50 del Ministerio Público, a donde fueron conducidos los más de 90 detenidos de ese día vivimos frío, hambre, sed, agresión sicológica, verbal y en algunos casos física.

Pese a ser la única mujer que quedó recluida, afirma no perder la ilusión de salir libre, pues soy inocente. Al tiempo que agradece a todos aquellos que han luchado por la libertad de todos los detenidos por los hechos del primero de diciembre.

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