viernes, 6 de agosto de 2010

Paulette tira a Peña Nieto

Ricardo Alemán
Itinerario Político
Lunes 12 abril 2010
Ricardo Alemán

A causa de la ineficacia de Alberto Bazbaz en el caso Paulette, la imagen y popularidad de Enrique Peña Nieto experimentan ya un severo golpe que, de no ser contenido, puede resultar letal en las aspiraciones presidenciales del gobernador mexiquense.

¿Por qué y cómo afecta la carrera presidencial de Enrique Peña Nieto el caso Paulette? Está claro que el gobernador mexiquense no es culpable directo de los desaciertos del procurador Alberto Bazbaz, en torno al caso Paulette. Sí, pero también es cierto que Peña Nieto hizo procurador de Justicia a Bazbaz, y que tiene facultades para removerlo. Es decir, Peña Nieto no es culpable de la incapacidad de su procurador de Justicia, pero sí responsable de los resultados —buenos o malos— de su gestión. Ante esa realidad, se prevén cambios de un momento a otro.

Y es que un aspirante presidencial como Peña —que no sólo es el puntero entre todos los precandidatos, sino la única esperanza para el regreso del PRI a Los Pinos—, no puede dejar su imagen, popularidad, credibilidad y confianza ciudadana en manos de un burócrata que no ata ni desata, como Bazbaz, por más que haya sido recomendado por las poderosas corrientes subterráneas emparentadas con las familias Salinas y Ruiz Massieu.

Pero hay más. En efecto, por sí solo el caso Paulette puede ser visto como un escándalo político y mediático de mediana tabla. Es decir, cuyos daños directos y colaterales no son suficientes como para tirar la imagen de un gobernador como Peña Nieto. Pero el problema no es el caso Paulette en lo individual, sino la suma geométrica que se produciría si a ese caso se le agregan otros como la tragedia familiar vivida por el gobernador Peña Nieto. En pocas palabras, el caso Paulette podría ser la piedra lanzada a un precipicio de nieve suelta… en donde la bola de nieve sería mortal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario