sábado, 20 de marzo de 2010

Volante repartido en la Facultad de Economía

Caricatura censurada por Leonardo Lomelí


En días pasados, integrantes del CGH-Economía pegamos esta caricatura en uno de los muros de la explanada, con una pregunta: “¿Cambio o continuidad?”.

La caricatura, en un acto autoritario de censura y limitación al derecho de libertad de expresión, fue arrancada bajo la orden expresa del nuevo secretario general de la Facultad, Eduardo Vega. El argumento para tan aberrante acción fue que “la caricatura no estaba firmada”.


Ante ello, no podemos más que sorprendernos e indignarnos, por varias razones:


La libertad de expresión no puede ser administrada por las autoridades de la Facultad, ni por nadie. Ellos no tienen más que respetar la diversidad de ideas, y verter las suyas, si es que tienen.


Es mentira que la caricatura fue arrancada “por no tener firma”. Primero, porque Lomelí y Vega saben perfectamente quienes la pegamos, y segundo, porque en la Facultad hay cientos de carteles y volantes NO firmados, que no corren la misma suerte que nuestra caricatura.


Lo que realmente se muestra es una intolerancia a la crítica, que debe ser corregida inmediatamente por las autoridades. Si la nueva dirección está tentada a limitar los derechos políticos esenciales de los estudiantes, se va a topar con pared.


Roberto Escalante, con lo antidemocrático que fue durante su administración, y por más tentado que estuviera, no se atrevió a arrancar nuestras caricaturas. Qué sorpresa nos hemos llevado, cuando esta nueva dirección, que muchos creen será más democrática que las anteriores, se atreve a cometer estos actos tan reprobables.


La caricatura hace explícito algo que todos sabemos: la designación de Lomelí en la dirección no fue sobre la base de un proceso democrático, sino de una imposición, donde Rolando Cordera, actual miembro de la Junta de Gobierno, tuvo mucho que ver. El nuevo director no fue electo por la comunidad, por lo tanto el profesor, de entrada, NO LA REPRESENTA, si acaso quiere cambiar eso tendría que ganárselo, pero no quitando la propaganda que no le gusta, sino resolviendo los problemas de los estudiantes, profesores y trabajadores de la comunidad.


“¿Cambio o continuidad?”, decía nuestro letrero junto a la imagen. No aseguramos que Lomelí va a ser la misma pesadilla que Escalante, porque no lo sabemos. Simplemente hacemos la pregunta abierta otorgando el beneficio de la duda.


Pero que quede claro: vamos a defender el derecho de toda la comunidad a la libre expresión, en eso sí que seremos intransigentes. No vuelvan a ordenar retirar nuestra propaganda. Si tienen algo que decir, simplemente díganlo, exprésenlo, viertan sus argumentos, ganen los debates con ideas. De lo contrario, iríamos a un callejón sin salida.


¡Abajo las cuasifeudales formas de gobierno en la UNAM!


CGH-Economía

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